Treinta y un años después de revolucionar la industria de la animación digital con las aventuras de Woody y Buzz Lightyear, la icónica franquicia regresó a los cines de forma histórica. Durante su primer fin de semana en cartelera, «Toy Story 5» se consolidó oficialmente como el estreno más exitoso de 2026 en la región.
La película registró una recaudación de $53.8 millones de dólares y convocó a más de 10 millones de espectadores a las salas.
El fenómeno comercial reafirma la total vigencia de la marca que, a lo largo de tres décadas, acumula más de US$3.000 millones en taquilla mundial y se alinea con la alta demanda de las películas de Disney y Pixar en los mercados internacionales y plataformas de streaming.
El millonario legado de las películas de Disney y Pixar
El éxito en cines corre a la par con el rendimiento de la saga en el entorno digital. Actualmente, la franquicia acumula más de 2.000 millones de horas reproducidas a nivel mundial en la plataforma Disney+, manteniéndose de forma constante año a año dentro del Top 20 de los contenidos más vistos del catálogo.
A esto se suma un imperio comercial fuera de las pantallas: la marca genera más de US$1.000 millones anuales en ventas de retail, sus bandas sonoras superan las 1.800 millones de reproducciones en streaming, y cuenta con cuatro áreas temáticas y 19 atracciones distribuidas en los parques de la compañía alrededor del mundo.
La trama de la quinta entrega de “Toy Story”
En esta oportunidad, la historia introduce un conflicto sumamente contemporáneo. El histórico propósito de jugar de Woody (Tom Hanks), Buzz Lightyear (Tim Allen) y Jessie (Joan Cusack) se ve amenazado ante la irrupción de la tecnología en la pieza de su niña, Bonnie.
El grupo de juguetes tradicionales deberá enfrentarse a Lilypad (con la voz de Greta Lee), una nueva tableta electrónica con ideas disruptivas que acapara la atención de los niños en la actualidad, abriendo la interrogante de si el juego clásico logrará recuperar su espacio en las nuevas generaciones.















