Si alguna vez navegaste por TikTok o Instagram y te topaste con una soberana respondiendo de forma sarcástica e ingeniosa a los turistas, lo más probable es que hayas visto a Sabrina Von B. Durante casi una década, ella fue la encarnación de la Reina Malvada de «Blancanieves» en Disneyland California, convirtiéndose en un fenómeno global. Sin embargo, detrás de los millones de «likes», la historia no tuvo un final de cuento de hadas: la actriz tuvo que abandonar su trono de forma abrupta.
Tras ocho años de lucir la corona y la capa, la intérprete rompió el silencio sobre el fin de su etapa en el parque. En una entrevista exclusiva con la Revista People, Sabrina reveló los detalles de su desvinculación y cómo el éxito masivo de sus interacciones terminó chocando con las estrictas reglas de la compañía del ratón.
El peso de convertirse en viral: ¿Una amenaza para la magia?
Sabrina comenzó este desafío a los 18 años, entregando gran parte de su juventud al departamento de entretenimiento de Disney. Lo que empezó como un trabajo actoral se transformó en una sensación de internet gracias a su capacidad de improvisación. «Fue un sueño poder darle mi propio giro a un personaje que realmente no era tan popular o viral antes de que mis videos empezaran a circular», comentó la actriz a People.
Para la intérprete, el valor de su trabajo radicaba en humanizar a la Reina Malvada, creando una conexión real y cómica con el público que los guiones tradicionales no permitían. No obstante, ser el centro de atención en las redes sociales mundiales parece haber sido el inicio del fin, ya que la exposición mediática se volvió un arma de doble filo ante los ojos de sus empleadores.
La Reina Malvada obligada a colgar la capa
Uno de los puntos más críticos de su carrera fue el anonimato. Disney mantiene políticas extremas para ‘proteger la magia’, por lo que prohíbe terminantemente a los actores revelar que ellos están detrás de los personajes. Sabrina cumplió con este contrato hasta el último segundo, pero la presión de los fans por conocer su identidad generó una tensión insostenible para la empresa.
«Con Disney es un poco aterrador porque quieren proteger la magia, y en los comentarios la gente intentaba descubrir mi identidad», reveló. A pesar de su lealtad y el cariño del público, la decisión de la compañía fue drástica. La actriz confesó que ella nunca quiso abandonar el rol: «Protegí la magia hasta el final y nunca salí públicamente a decir ‘esta soy yo’, hasta que finalmente me dejaron ir. Fue en ese momento cuando recién hablé públicamente de ello».
Esta confesión deja en claro que Sabrina fue obligada a dejar su corona, siendo desvinculada por la empresa en el peak de su popularidad digital. Solo una vez que se le cerraron las puertas del parque, la actriz publicó un video en TikTok confirmando que ella era la identidad detrás del fenómeno, un clip que superó las 6.5 millones de reproducciones en tiempo récord.
La vida después de Disney
A pesar del amargo cierre y de la frustración de perder el personaje que construyó por ocho años, Sabrina admite que la Reina Malvada le dejó un legado personal: una confianza que ella, como persona tímida, no poseía.
Hoy, la actriz mira hacia el futuro intentando capitalizar la fama que Disney intentó contener. Tras haber sido forzada a salir de Disneyland, se prepara para nuevos proyectos en los escenarios de Broadway o giras nacionales. «Estoy muy feliz de que la gente quiera ver no solo a la Reina, sino también lo que yo tengo para ofrecer como artista», concluyó en su conversación con el citado medio, demostrando que, aunque le quitaron la corona, su talento sigue intacto.
















