En el capítulo 160 de la exitosa teleserie nocturna de Mega, «Los Casablanca», la poderosa familia comenzará a desentrabar sus conflictos.
Primeramente, mientras Jonás (Max Salgado) saldrá de peligro en la posta rural, Miranda (Sigrid Alegría) le avisará a Raimundo (Francisco Reyes) que encontró fallecido su hermano, Iván (Pancho Melo).
En paralelo, Samuel (Francisco Reyes Cristi) le enviará a Martina (Octavia Bernasconi) el video que muestra a Juan Pablo (Jorge Arecheta) agrediendo a Luciana (Vivianne Dietz). Con esas imágenes en mano y con su esposo reaccionando de forma agresiva, la melliza lo enfrentará, no se dejará intimidad y le pedirá que abanone la casa.
El funeral de Iván y el llamado de auxilio de Jonás en el penúltimo capítulo de «Los Casablanca»
Tras un salto temporal de dos días, Raimundo se encontrará organizando el funeral de Iván, para sorpresa de sus hijos.
Ya en el camposanto, cuando el sacerdorte ofrezca la palabra, irrumpirá Miranda y le dedicará unas emotivas palabras al empresario hotelero.
«Existían dos Iván. Uno al que todo el mundo odiaba y el que odiaba al mundo entero. Pero también conocí al que tenía el niño herido adentro, que nunca se sintió escuchado, ni amado, ni visto… Lo que él quería atrapar nunca lo pudo conseguir, solo quería que lo amaran. Y cuando se hizo grande y tuvo ese amor a su lado, no lo pudo ver, porque solo reconocía la rabia. No hay ni una sola lágrima por él aquí, porque por él no hay amor. Pero estoy segura que su hermano sí lo quiso. Yo también lo quise mucho. Lo amé y también lo dejé de amar«, dirá la secretaria.
Luego, ante el desconcierto de sus hijos, Raimundo les contará toda la verdad sobre el vínculo entre Miranda e Iván.
Finalmente, el penúltimo capítulo de «Los Casablanca» cerrará con Jonás pidiéndole ayuda al empresario para no terminar como su padre biológico.
«No quiero que me pase lo mismo. No quiero morirme solo un día drogado en una pieza. Yo creo que yo necesito ayuda. No sé si voy a poder hacerlo solo«, le reconocerá Jonás entre lágrimas.
«Eso es el primer paso. Entender que uno necesita ayuda. Tranquilo, yo voy a estar contigo, hijo», le responderá Raimundo conmovido.















