El tiempo pasa inexorablemente para todos y Jordi Castell confesó que, en su caso, ya le está pasando la cuenta en el camino hacia la vejez.
Invitado a «Podemos Hablar», el panelista de «Tal Cual«, dedicó varios minutos de su participación a describir el impacto que los 58 años de edad está generando en su cuerpo. Incluso, describió el momento exacto en el que comprendió que no era el joven de antes. Dijo que aquello ocurrió celebrando su cumpleaños en Miami.
«Me di cuenta de que era la primera vez que yo no podía seguir en un lugar, que es algo muy vergonzoso. Un lugar con música muy fuerte. Estoy sordo, me estoy quedando sordo… estoy viejo, estoy sordo«, relató Castell.
Agregó que fue a la 1:20 am. «De repente dije: ‘no tengo nada que seguir haciendo acá’. No tengo ganas de bailar, estoy sordo. Me empecé a poner de mal humor».
La menopausia de los hombres
Castell entonces, dirigiéndose a Diana Bolocco, señaló: «Yo sé que a ustedes, cuando les viene la menopausia, tienen bochornos. Pues déjame decirte una cosa que es mucho más ingrata, pero silenciosa: se llama andropausia, esto es lo que nos pasa a los hombres».
Describió que, a consecuencia de este síndrome, a los hombres les empieza a disminuir la testosterona dejándolos, según él, más sensibles e irritables.
«No se nota el Jordito, ahora el Jordito está invicto«, comentó en referencia a los efectos de la andropausia en su actual vida sexual.
Los retoques de Jordi
Debido a su inquietud por los efectos de la vejez, Jordi Castell también reconoció que se ha sometido a varios tratamientos y retoques.
Se realizó una sueroterapia (es decir, la administración intravenosa de soluciones líquidas para aumentar la energía, fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud mental y corporal en general) y, dentro de este procedimiento, se realizó un test epigenético (examen que identifica los factores que afectan el bienestar, físico).
El resultado de este último lo dejó convencido que tendrá una larga vida: «Me quedan 30 años prácticamente, 35 años creo yo», aseguró.
Además, Jordi Castell se hizo un implante de pelo y se operó los párpados a través de un procedimiento quirúrgico llamado blefaroplastia que, en sus propias palabras, consiste en «sacarse la parte superior del párpado, básicamente te cortan todo lo que sobra».
«Y volvemos al tema del viejazo: todo se cae», cerró el fotógrafo y opinólogo.















