Un festival donde todos los shows, tanto musicales como de comedia, fueron de alto nivel; con una competencia consolidada; un par de conductores avezados y, salvo lo de Asshka Sumatra, sin mayores sobresaltos.
Los animadores cumplieron.
Karen Doggenweiler hizo gala de su encanto y oficio, y parece tener cuerda para rato. Rafael Araneda dentro de lo que se le conoce en el que podría ser su último año. Lo critican por gritón e hiperventilado, pero se menciona como reemplazante a José Antonio Neme, que es mil veces peor. Respecto de lo de Asshka Sumatra, los animadores son los menos responsables. También le pasó a Antonio Vodanovic, quien tuvo que lidiar con artistas buenos para salirse del libreto como el Puma, Raphael y Montaner, y no siempre lo resolvió bien. También está el incidente con Joe Vasconcelos el 2000. Los coanimadores en general respondieron muy bien.
La competencia televisiva apenas le hizo cosquillas.
El «Festival de la Comedia» montado por Julio César Rodríguez en Chilevisión hizo algo de mella en la primera jornada, pero posteriormente fue barrido sin misericordia. Viña tiene peso e historia, y contra eso es difícil contraprogramar.
El eterno tema de los horarios.
Se han hecho cambios, pero no es suficiente. A pesar de partir a las 21 horas, el último show puede comenzar fácilmente a las 2 AM y hasta a las 3 AM, lo que perjudica al propio artista, a su público y a quienes lo siguen por la TV. Matteo Bocelli, Bomba Stereo, NMIXX, Ke Personajes, Yandel Sinfónico, Milo J y sus respectivos públicos se merecían un mejor horario. Hay que hacerle caso a Mon Laferte y considerar seriamente la idea de partir a las 20 horas o, incluso, un poco antes.
Por fin les encontraron la vuelta a las competencias.
Optaron por transformarlas en un «Eurovisión a pequeña escala», sin nada que envidiar a ese grandioso festival europeo. La española María Pelaé, mejor intérprete en la competencia folklórica, compitió en el Benidorm Fest en 2024, que hasta el año pasado era el clasificatorio español para el evento; y el trío estonio Vanilla Ninja, finalista de la internacional, representó a su país en 2005 y se repetirá el plato este año.
A Viña no vienen cantantes «random», desconocidos en su país, a los que descubrieron cantando en un bar de mala muerte en un pueblito perdido. En Viña compiten músicos profesionales emergentes, con carreras estructuradas, para los cuales esta competencia es una gran vitrina para mostrar su trabajo. En el folklore ganaron los chilenos «A los Cuatro Vientos» replicando la fórmula de música del Chile Central ultra-estilizada patentada por «Entremares»; mientras que, en la internacional, ganó el español Antoñito Molina como mejor canción y el dominicano Johnny Sky como mejor intérprete.
El dilema de la competencia folklórica.
Mucha de la música mainstream actual tiene claras influencias de sonidos folklóricos y ancestrales. La canción de Argentina perfectamente podría ser parte del repertorio de Luciano Pereyra, y la de España podría ser interpretada por la Rosalía. (Casi) todas las canciones de la competencia folklórica pudieron estar tranquilamente en la internacional. Por ello, cabe preguntarse cuál es el sentido de mantener esta competencia.
La maestra dictando cátedra de mente abierta.
Más de algún furioso fanático de la música docta debió rasgar vestiduras viendo a la gran cantante lírica Verónica Villarroel en medio de esta fiesta de música profana. El solo hecho de compartir jurado con Pablo Chill-E y Milo J ya resultaba sacrílego. Verla aplaudiendo a los cantantes pop, participando en el tributo a la «nada de docta» Selena Quintanilla y vacilando con el «Pelao» Rodrigo (al que no dejarían entrar ni de junior a la Radio Beethoven) mientras Juanes nos regalaba «Loca», revela una receptividad y apertura de mente que no se suele ver en el ámbito de la música docta, y que se agradece.
Ojo con los tributos.
Aún no entiendo cuál fue el sentido del tributo a Selena Quintanilla al inicio de la cuarta noche. 1º) La mezcla de géneros causó escozor en el hermano y compositor de las canciones de la fallecida reina del Tex-Mex, a quien le molestó, en particular, la mezcla con canto lírico. Con todo respeto, creo que a Verónica Villarroel le salen muy forzadas las canciones pop. Ya la había pasado antes en un tributo a Beto Cuevas; 2º) Selena no estuvo ni cerca de actuar en el Festival de Viña, y además prendió poco fuera de México y Estados Unidos. Creo que resultaba más lógico tributar a artistas fallecidos con claro pasado festivalero: Tommy Rey; Willie Colón, injustamente devorado por el monstruo en 1994; y Neil Sedaka, quizás el primer gran artista anglo que enfrentó al monstruo en 1980, fallecido el 27 de febrero pasado.
Todos los shows musicales de primer nivel.
Ninguno decepcionó. Todos, cada uno en lo suyo, dieron muestra de gran nivel, conquistaron a sus respectivos públicos y se ganaron en muy buena lid la doble gaviota. Tuvimos lujos notables como Pet Shop Boys y su show futurista, y Yandel Sinfónico.
Los urbanos merecen ser tomados artísticamente en serio.
Los cuatro exponentes del género urbano, al igual que todos los de los festivales desde el fin de la pandemia, han evidenciado lo mismo: los urbanos evolucionaron musical, artística y hasta intelectualmente. Hemos visto puestas en escena profesionales, de primer nivel; mixturas de trap, rap y reggaetón con elementos de rock, pop, música ancestral y hasta de trova. Y temáticas que superaron hace rato el cliché del pandillero lleno de armas, bling bling, rodeado de lujos y de modelos exuberantes, y con letras cargadas a lo sexual. Además, con un discurso contingente claro y potente. Se ganaron respeto artístico y ojalá se lo den.
El pop asiático llegó para quedarse.
La apuesta de NMIXX resultó exitosa desde donde se le mire. Con esto, a Viña se le abrió una oportunidad de oro para ampliar sus horizontes. En las próximas ediciones tiene que haber un número de este tipo por año.
La consagración de la Edith Piaff de Gómez Carreño.
Mon Laferte coronó su carrera con la solicitada Gaviota de Platino. El problema de los años de trayectoria se resolvió de manera elegante. Más allá de esa formalidad, se la merecía con creces.
Propuestas para futuras ediciones.
Su aparición como invitada de Paulo Londra y el guiño de Juanes son muestras que Ana Tijoux y Chico Trujillo pueden y deben enfrentar al monstruo. Aparte de ellos, y ya saldada la cuenta con Gloria Estefan, otras asignaturas pendientes son: María José Quintanilla, Natalia Lafourcade y Jorge Drexler. Lamentablemente, la ventana de tiempo en la que Rosalía podía venir al Festival de Viña fue en los años de pandemia, 2021 y 2022. Ahora es inalcanzable para el Monstruo. Del mundo del pop asiático, una apuesta interesante sería BabyMetal, el trío japonés, máximo exponente del kawaii-metal.
Gran año para la comedia.
El nivel del humor en Viña fue tan superlativo que la «peor» rutina fue la de Stefan Kramer que, si bien no fue de lo mejor que se le ha visto, fue muy exitosa y estuvo muy lejos de ser un desastre artístico. Todos anduvieron 10 puntos. Hubo atrevimiento, audacia, nuevas propuestas, lo que se agradece.
1º) Pastor Rocha. La propuesta con más contenido y novedad. La parodia definitiva al mundo evangélico.
2º) Esteban Düch. Rutina preparada e inteligente. Tuvo todo lo que le lloró a George Harris el 2025.
3º) Piare con P. La sucesora de la Cuatro Dientes. La comedia femenina chilena tiene un nuevo nombre potente.
4º) Rodrigo Villegas. Confirmó ser un consumado especialista en festivales masivos.
5º) Asshka Sumathra. Genial, deslenguada, con oficio, pero demasiado dispersa para mi gusto.
6º) Stefan Kramer. Sigue siendo el mejor comediante de Chile, pero tiene que admitir que le salió competencia dura, y no me refiero solamente a Felipe Parra. Eso le viene bien, porque lo obligará a renovarse y no dormirse en los laureles.
Los peores del año.
Honestamente, no hubo nadie que se mereciera entrar a esta ignominiosa categoría. Todos anduvieron bien. No hubo grandes desastres.
Revelaciones de este año.
1º) NMIXX
2º) Esteban Düch
3º) Matteo Bocelli
4º) Piare con P
Los mejores del año.
1º) Mon Laferte. La GOAT del evento. Se merece lo que está viviendo.
2º) Pet Shop Boys. Un lujo.
3º) NMIXX.
4º) Pastor Rocha.
5º) Yandel Sinfónico.
6º) Esteban Düch.














