En el capítulo 158 de «El Jardín de Olivia«, ya disponible en Mega Go y que se emitirá este miércoles por las pantallas de Mega, Luis Emilio Walker (Alejandro Trejo) sorprenderá con una jugada insospechada.
Primeramente, los hermanos Clemente (Pipo Gormaz), Bastián (Alonso Quintero) e Ignacia (Cota Castelblanco) llegarán a la clínica para someterse al examen de compatibilidad. Esto, con el fin de apoyar a Samuel (Simón Beltrán), ya que el niño necesita un trasplante de médula por la leucemia que padece.
Enterado también Luis Emilio de que es el padre biológoco del hermano de Diana (Nicole Espinoza), partirá rumbo al hogar de Gloria (Francisca Gavilán), donde ésta se encontrará con Raúl (César Caillet).
«Entiendo que no es grato para ustedes tenerme aquí. Pero les pido que me escuchen, les conviene. No lo hagan por mí, ni por ustedes. Háganlo por el bienestar de Samuel«, lanzará el empresario.
La propuesta de Luis Emilio y el cara a cara con Samuel
«Aquí no se trata de lo yo quiera. Se trata de lo que corresponde. Y lo que corresponde, en este caso, es que me haga cargo de las necesidades de mi hijo«, expondrá Luis Emilio.
«Samuel no es su hijo. ¡No vuelva a decir eso!«, le recriminará Raúl.
«Según entiendo, me sometieron a un examen de ADN sin mi consentimiento y ahí dice clarito que él lleva mi sangre«, agregará el empresario, quien asegurará que mantuvo un relación sentimental con Ángela, desatando la furia de Raúl y Gloria.
«Yo quiero reconocer legalmente a Samuel como mi hijo y hacerme cargo de todas sus necesidades. Aunque les duela, él es un Walker y voy a asumir mi responsabilidad como padre, empezando por una pensión de por vida para cubrir los costos de su educación», recalcará.
Además, el esposo de Bernardita (Catalina Guerra) ofrecerá costear todo el tratamiento médico de su hijo, ya sea en una clínica de prestigio o en el extranjero.
«Quiero lo mejor para mi hijo y la clave es que esté tranquilo. Que nosotros terminemos de una vez por todas con esta guerra absurda entre familias. Esa es la única forma de que él pueda tener la tranquilidad y la paz que se merece», planteará el hombre de negocios.
Sin embargo, la situación se volverá aun más tensa cuando Samuel, tras escuchar la discusión, salga de su habitación y se enfrente cara a cara con Luis Emilio.
«Papá, ¿qué está haciendo este viejo rancio acá?«, preguntará el niño totalmente desconcertado.















