El capítulo 157 de «El Jardín de Olivia«, que ya está disponible en Mega Go y se emitirá este martes por las pantallas de Mega, se vivirá un momento clave en la historia donde Ignacia (Catalina Castelblanco) finalmente abrirá los ojos y verá quién es realmente su padre, Luis Emilio (Alejandro Trejo).
En este episodio de la teleserie de Mega, los hermanos Walker se enterarán por Clemente (Pipo Gormaz) que Samuel Guerrero (Simón Beltrán) es su medio hermano. Ahí, les explicará que tras realizar un examen de ADN lograron confirmar las sospechas que tenían.
Como era de esperarse, la menor de ellos no creerá en lo que escuchará. De hecho, pondrá en duda el documento que confirma el vínculo entre su padre y el hermano de Diana (Nicole Espinoza). Más aún cuando se plantee la posibilidad de que el empresario dejara a Ángela (Ana Domínguez) embarazada tras abusar de ella.
Ante esta situación, la joven decidirá irse del departamento de Bastián (Alonso Quintero). «¡Escucha la tontera que estás diciendo! ¡Es nuestro papá! No solo estás diciendo que tuvo un hijo con esa mujer, sino que también la… (…) ¡¿Cómo pueden creer algo así tan horrible?!«, dirá, para luego irse.
Pero todo cambiará para Ignacia en «El Jardín de Olivia», puesto que una vez que llegue a su casa escuchará una conversación entre Luis Emilio y Bernardita (Catalina Guerra). Será ahí donde la menor de los Walker finalmente abrirá los ojos.
«Yo te creí»
En la última escena del capítulo 157 de «El Jardín de Olivia», Ignacia interrumpirá la conversación entre su padre y su madre, completamente decepcionada. «Yo te creí… Cuando dijiste que fue solo un beso, yo te creí», le dirá a Luis Emilio, quien no sabrá cómo responder.
«Cada vez que Bastián decía que tú eras un mentiroso, que maltratabas a la mamá, que la engañabas… Yo te defendía a ti. Y ahora que están diciendo que tienes un hijo, que la abusaste…», continuará diciendo, mientras el empresario le señalará que «no es lo que tú crees».
Pero la joven no lo escuchará. «Yo no entendía como tú -su madre- ibas a querer dejarlo a él, un hombre perfecto. Cómo la mamá iba a ser tan malagradecida, decía yo. Cómo se iba a querer ir con otro hombre, ¡si te tenía a ti!«, continuará diciendo, llena de rabia.
«Princesita, no digas eso, déjame explicarte…», dirá Luis Emilio intentando acercarse a ella, pero solo empeorará la situación, puesto que su hija no querrá que la toque. Ahí Bernardita saldrá en su defensa y, ante la petición de su hija, le ordenará que se vaya.
El empresario intentará impedirlo porque la mujer le llenará la cabeza de «cizaña» para alejarla de él, pero Ignacia le dejará en claro a su padre que «tú me alejaste de ti, tú me alejaste de todo. ¡Fuiste tú el único que ha separado a esta familia! ¡Que se vaya!«.
Con esas palabras, Luis Emilio se dará cuenta de que definitivamente perdió a su «princesa».















