Recientemente, Sharon Stone realizó una íntima revelación sobre su ropa interior en el «Late Night with Seth Meyers», sorprendiendo a toda la audiencia del programa. Una explicación que resultó mucho más real y pedestre, que una esperada alusión a la sensualidad asociada a la icónica escena del personaje que tanta fama le trajo en la película «Bajos Instintos».
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La actriz, de actuales 67 años, ha vuelto a estar en el ojo de los medios para alegría de todos sus fans, tras su regreso a la pantalla grande gracias a «Nobody 2», producción que hace unos días se estrenó en la ciudad de Los Angeles, Estados Unidos.
En esa instancia, Sharon Stone hizo gala de que la edad es cuestión de actitud y su presencia llenó el espacio con su aura de elegancia y recordar por qué fue una de las mujeres más sexys de su generación. El ajustado vestido azul y cuello alto que realzaba su figura fueron prueba de ello.
A la importante ocasión la acompañaron sus tres hijos adoptivos, Roan (25), Laird (20) y Quinn (19), con quienes posó, por primera vez en la alfombra roja. La actriz, cuidadosa de su vida privada, tuvo especial preocupación de mantener a sus retoños alejados del foco mediático.

Salud y billetera
La llegada de los, entonces, tres menores a la vida de Sharon Stone fue una de las razones del alejamiento de la artista del mundo de la actuación. Pero a ello también se sumó el derrame cerebral que la intérprete tuvo en 2001 y que impactó de manera profunda su vida personal y financiera.
La actriz tenía 43 años y esa situación de salud la tuvo nueve días con riesgo de vida. «Me desangré del cerebro (…) que estaba desplazado hacia la parte delantera de mi cara. No estaba colocada en mi cabeza donde estaba antes. Y mientras eso sucedía, todo cambió», explicó la actriz a The Hollywood Reporter respecto de la complejidad de su recuperación.
Un cambio que también se materializó en su cuenta corriente. «Tenía 18 millones de dólares ahorrados de los años de éxito, pero cuando vi mi cuenta bancaria, todo había desaparecido», relató Sharon Stone.
Afortunadamente, la también nominada al Oscar por su actuación en «Casino», pudo hacer frente a las consecuencias colaterales, como la afectación de su olfato, vista y tacto. «No pude leer durante un par de años. Las cosas se estiraban y veía patrones de colores», recordó.
Aun así, adaptó su vida diaria y comenzó su carrera desde cero. Con el tiempo regresó a la actuación y también abocó a la pintura, otras de sus pasiones.
De regreso a la sensualidad
Gracias a su actual regreso al cine de la mano del director Timo Tjahjanto y acompañando al actor Bod Odenkirk, la actriz ha recorrido los sets de diversos programas y entrevistas como el late de Seth Meyers.
Fue en ese programa, orgullosa de sus tres hijos -a los que adoptó luego de nueve abortos espontáneos– que dio cuenta de los cambios que decidió hacer en sus costumbres, dada la convivencia con tres hombres. Uno de ellos impactó directo a su femineidad, en un ámbito muy sensible para algunas mujeres: su ropa íntima.
«He vuelto a usar ropa interior femenina», le comentó Sharon Stone al presentador, aludiendo al hecho de dejar atrás la que durante 25 años usó mientras vivió con sus muchachos. Ahora que sus herederos se han independizado, pudo volver a sacar toda la sensualidad de su genética.
Y es que mientras críaba, la actriz optó por utilizar boxers dado que, como ella mismo describió, vivía en «una apestosa fraternidad». «Tu no usas bragas femeninas cuando tienes tantos chicos», detalló entre risas. «Simplemente te vuelves un tipo más».
En el nuevo escenario de independencia, la actriz comentó que recuperó espacios y sensaciones que antes quedaron en segundo plano. A su juicio, ha sido una buena forma de enfrentar el proceso del «nido vacío».
«Estoy de regreso. Soy una chica otra vez. Me siento realmente femenina de nuevo. Me dejé crecer el cabello. ¡Es increíble!», confidenció Sharon Stone, complacida de lo recuperado.
La sencilla realidad
Una sensualidad que quedó marcada en la escena de cruce de piernas de «Bajos Instintos», para la que, según la misma artista ha relatado en entrevistas, fue engañada para despojarse de su ropa interior color blanca, ante el comentario que se reflejaba con la luz del set. En la ocasión, le aseguraron que sus partes íntimas no se verían.
Ya se sabe que eso no fue así y ese año 1992, aquel momento hizo que la cinta fuera todo un éxito. Además del mito de que a la actriz no le gustaba usar bragas en su vida cotidiana.
Hoy, la misma actriz, que también prontamente se unirá al elenco de la tercera temporada de «Euphoria» de HBO, dejó en claro que la realidad es menos glamorosa y más práctica que lo que la mayoría cree.

















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