La situación judicial de Francisco Kaminski parece no tener fondo. Tras un complejo 2025, el inicio de este 2026 lo encuentra nuevamente caminando por los pasillos del Centro de Justicia, pero esta vez para enfrentar acusaciones que lo posicionan como el protagonista de una serie de estafas y giros dolosos de cheques que suman cifras estratosféricas.
Según un reportaje de T13, el animador no solo lidia con un proceso, sino con una red de acciones legales simultáneas que apuntan a un patrón de comportamiento económico cuestionable. El foco está puesto en la utilización de documentos bancarios sin fondos como garantía para negocios que nunca llegaron a puerto.
Francisco Kaminski contra las cuerdas en la justicia
Uno de los flancos más graves que hoy complica al comunicador tiene relación con un proyecto de organización de eventos y festivales municipales. Para llevarlo a cabo, Kaminski solicitó financiamiento externo, logrando que un particular le entregara una suma cercana a los $100 millones de pesos.
El respaldo de dicha operación fueron cheques emitidos desde una de las empresas del locutor. Sin embargo, el dinero nunca retornó. El abogado querellante, Rodrigo Guerrero, fue tajante al describir cómo el animador habría utilizado su fama para captar fondos: «Se vendía como que era locutor de cierta radioemisora, ahora que era rostro de ciertos programas de TV, que tenía cierta credibilidad, lo cual obviamente a una persona que es común y silvestre podría dar cierto grado de confianza».
El misterio de sus domicilios
La investigación judicial ha tropezado con un obstáculo insólito: la dificultad para notificar a Kaminski. En tribunales se expuso que las direcciones registradas por el animador no corresponden a domicilios reales. Equipos periodísticos acudieron a dichas ubicaciones, donde los residentes aseguraron ni siquiera conocerlo, lo que ha entorpecido el avance de las causas.
Pero el caso de los festivales es solo la punta del iceberg. Kaminski también es acusado de estafa en un proyecto ligado a una fonda, donde se detectaron diferencias entre los montos informados y los pagos reales.
A esto se suma la fallida compra de una propiedad en Peñalolén. En dicha transacción, el ex de Carla Jara entregó un cheque por $86 millones como garantía, documento que fue rechazado por falta de fondos al momento del cobro. «El señor Kaminski básicamente no pagó ninguna de las cuotas acordadas y hoy precisamente hemos tenido una audiencia para dejar sin efecto ese acuerdo reparatorio», afirmó el abogado Iván Alcayaga.
La próxima semana deberá enfrentar una nueva audiencia por una causa de giro doloso de cheques por un monto de $56 millones. Sin embargo, la fecha clave será el 14 de mayo, día en que está fijado el inicio de un juicio abreviado en su contra. De ser hallado culpable, el rostro televisivo podría enfrentar serias consecuencias legales que pondrían en jaque definitivo su ya golpeada carrera mediática.















