En una de sus semanas más polémicas, Marité Matus, por primera vez, abordó de manera pública la acusación de infidelidad de Camilo Huerta con Trinidad Neira, hija de Pamela Díaz. La información surgió luego de que la semana pasada le revelara la información a Gissella Gallardo, quien se lo contó a la animadora de Canal 13, provocando un tenso momento en «¡Hay Que Decirlo!» el pasado martes.
En conversación con LUN, contó que los mensajes entre su ex pareja y la joven «los tengo hace aproximadamente diez, once meses. Los encontré a días de que nos separáramos, el 13 de mayo del año pasado. Apenas terminamos, hice el cese de convivencia y se los mandé a mis abogados como prueba de infidelidad. Esto está de mucho tiempo. No se me ocurrió publicarlos ahora porque sí».
«No es un pantallazo, es una foto que yo le saqué a su celular con el mío. Se ve mi mano claramente desde lejos. Estábamos casados cuando pasó. Él me pasó el celular para que buscara una dirección y ahí vi que tenía aplicaciones de citas. Quise ver más. Revisé todo lo borrado, la galería, los mensajes. Él borraba todo, excepto eso. Las conversaciones son del 21 y 22 de mayo de 2024, y yo las encontré en mayo de 2025, a días de separarnos. Yo no puedo mostrar estas pruebas en redes sociales», afirmó.
Las amenazas de Pamela Díaz a Marité Matus
En relación a lo ocurrido entre Pamela Díaz y Gissella Gallardo, Marité Matus explicó que con esta última, que es su amiga, almorzaron la semana pasada. «No la veía desde que me separé. Me preguntó cómo iba el divorcio y le conté que tenía pruebas de infidelidad de Camilo. Le mostré, y dentro de esas pruebas estaba Trinidad. Gissella quedó en shock», relató.
«Se sentía hasta culpable de saberlo y no decírselo a Pamela, por lealtad, porque trabajan juntas, porque somos mujeres. Le dije cuéntale a Pamela que no ponga tanto las manos al fuego por él, porque entre mis pruebas está su hija», señaló.
Ante este gesto, Matus pensó que Díaz la llamaría, «que nos podíamos juntar, que yo le podía mostrar las pruebas en persona. Si ella me hubiera pedido que no las mostrara, no las muestro. Tenía otras pruebas de infidelidad. Por eso nunca la expuse en todo este tiempo. Era la mamá de Trinidad la que tenía que decidir qué hacer con esa información».
Pero ocurrió todo lo contrario. «Me mandó audios de amenaza a través de Gissella. Insultos, amenazas«, acusó.
















