Desde que se retiró del fútbol, Luis Jiménez está acostumbrado a provocar la curiosidad del público por su vida privada. Por ejemplo, su relación con quien fue su mujer, María José López. O su participación en “Mundos Opuestos” y el romance que en ese contexto comenzó con Disley Ramos. Pero en estas horas, además de los temas faranduleros, la atención también se está centrando en los negocios del Mago y el próximo remate de sus bienes.
Así y a un mes y medio tras los especulaciones respecto de que la Importadora y Comercializadora Jiménez López Limitada pasaba por un pésimo momento, con deudas impagas que sumaban 1.200 millones de pesos, incluyendo las cotizaciones previsionales de sus trabajadores, ahora se supo que, tal como se preveía, la empresa quebró.
Los acreedores recurrieron a la justicia para presentar una demanda por liquidación forzosa. La causa fue acogida por el 27º Juzgado Civil de Santiago. Este tribunal el que determinó la liquidación de la sociedad, dejando las diligencias del caso a cargo de la liquidadora Lilian Carolina Manzur Jamis.
Autos, oficinas… una mesa de ping pong
Una de las medidas adoptadas por Manzur fue el embargo de las propiedades de la importadora de propiedad del Mago Jiménez, lo que llevó a una incautación de bienes para proceder a su posterior remate. Sebastián Zapata, representante legal del ex deportista, dijo en una nota de LUN que todavía no se define la fecha para dicha subasta.
La publicación igualmente detalla las propiedades a nombre de la empresa que figuran en el acta de incautación y que saldrán a remate. Entre otras, incluyen tres oficinas en el edificio Raúl Varela, ubicadas en la Ciudad Empresarial, Huechuraba, e igual número de bodegas, además de dos estacionamientos en ese mismo edificio.
Asimismo, se rematará un departamento que se encuentra en la comuna de Colina, con su respectiva bodega y estacionamiento, así como un vehículo marca Mercedes Benz del año 2023 (que posee dos multas pendientes por 144 mil pesos). A ello se suma diverso mobiliario de oficina (siete sillas de escritorio, dos mesas de arrimo, dos cajoneras, un estante y un escritorio). Y para quien le guste el tenis de mesa, el inventario igualmente incluye una mesa de ping pong.
Quien se salvó de este tropiezo fue María José López. La ex modelo fue socia de la empresa, pero en marzo de 2024 le vendió su parte al hermano del Mago, quedando este último y Luis Jiménez como propietarios de la fallida compañía, con un 50% cada uno.














