La muerte de Catherine O’Hara, ocurrida el viernes 30 de enero a los 71 años, conmocionó al mundo del cine y la televisión. La actriz canadiense, querida por generaciones gracias a su talento para la comedia y a personajes inolvidables en películas como «Mi Pobre Angelito», «Beetlejuice», « y la serie «Schitt’s Creek», falleció tras ser trasladada al hospital en estado grave, luego de atravesar una breve enfermedad.
El inesperado deceso de la actriz dejó especialmente impactados a quienes tuvieron una particular relación con la artista. Como Macaulay Culkin o «Kevin McCallister», el hijo menor de la actriz en la pantalla y también protagonista de la famosa saga navideña.
En la oportunidad, el intérprete de actuales 45 años, posteó en sus redes dos fotografías en la que aparece junto a Catherine O´Hara. La primera, correspondiente a la película que los unió y, la segunda, cuando a Culkin le entregaron, en 2024, su estrella en el Paseo de la Fama.
«Mamá, pensé que teníamos tiempo. Quería más. Quería sentarme en una silla a tu lado. Te escuché. Pero tenía mucho más que decir. Te amo. Nos vemos luego», fueron las sentidas palabras con las que acompañó las imágenes.
Por casualidad
Aunque no se ha confirmado oficialmente la causa del deceso de la estrella, en las últimas horas comenzó a circular un dato poco conocido sobre su salud: Catherine O´Hara convivió toda su vida con una anomalía genética poco frecuente que descubrió, por casualidad, en un chequeo médico.
Se trata de una rara condición llamada situs inversus, que la actriz supo que padecía hace más de 20 años. Fue la misma intérprete la que, en una conversación con la enóloga Kathryn Hall, abordó el tema con el humor que siempre la caracterizó.
«Soy un bicho raro», bromeó entre risas la ganadora del Emmy al recordar el momento del diagnóstico.
Según relató, todo ocurrió cuando debió hacerse una prueba de tuberculosis porque su hijo menor asistía a una guardería. Visitando al médico de su esposo, el diseñador de producción Bo Welch, tuvo que realizarse diversos estudios de rutina, entre ellos un electrocardiograma. Durante el examen, algo llamó la atención del especialista, quien, en medio del procedimiento, debió usar dos máquinas distintas de ECG y luego pidió una radiografía de tórax. «Pensé: ‘¿Qué está pasando?’», relató O´Hara.
Minutos después, el doctor le hizo una revelación inesperada: «¡Eres la primera persona que conozco con esto!». Luego le explicó a la actriz y a su marido que el corazón de la artista estaba del lado derecho y que sus órganos estaban invertidos.
Sin síntomas… ni peligro
Hasta ese momento, Catherine O´Hara nunca había escuchado hablar del situs inversus.
«Soy una de siete hermanos y para entonces mis padres ya habían muerto. Nunca supe nada de esto», explicó. Incluso recordó que, de regreso a casa, se preguntaba si sus hermanos sabrían «dónde estaba su corazón».
Fiel a su estilo, la anécdota terminó con una broma. Cuando el médico explicó el diagnóstico, su esposo reaccionó de inmediato: «Nooo, tiene la cabeza al revés», dijo, provocando carcajadas.
Cerrando la conversación con la enóloga, Catherine O’Hara finalizó la anécdota levantando su copa con un brindis. «¡Salud!», lanzó al aire.
Cabe señalar que el situs inversus es una variación genética infrecuente en la que los órganos del tórax y el abdomen se encuentran dispuestos en una imagen especular respecto de la anatomía habitual. Es decir, están «invertidos». Las estadísticas indican que esta condición afecta aproximadamente a una de cada 10.000 personas en el mundo.
En el caso de Catherine O’Hara, la anomalía incluía dextrocardia, una forma específica de situs inversus en la que el corazón se ubica hacia el lado derecho del pecho, en lugar del izquierdo. A pesar de lo llamativo del diagnóstico, los especialistas coinciden en que, en la mayoría de los casos, esta condición no genera síntomas ni requiere tratamiento médico.
De hecho, no existe evidencia alguna de que el situs inversus haya contribuido a la muerte de la actriz. Los órganos, aunque estén en una posición inusual, suelen funcionar con normalidad y permiten llevar una vida completamente saludable.
















