Para muchos, no es Navidad hasta que Kevin McCallister se queda solo en casa. No es secreto para nadie que la saga de «Mi Pobre Angelito» («Home Alone») se ha convertido en un ritual anual. Sin embargo, detrás de las trampas y las risas, existen historias de rodaje que pocos conocen.
Aquí te presentamos 7 secretos de «Mi Pobre Angelito» para sorprender a tu familia en este día festivo:
1. La película de gánsteres es falsa
Ese film en blanco y negro que Kevin usa para asustar al repartidor de pizza, titulado «Angels with Filthy Souls», no existe. Fue una secuencia filmada exclusivamente para la película en un solo día, parodiando el cine negro de los años 30. Fue tan convincente que, por años, la gente intentó alquilarla en videoclubes.
2. El grito silencioso por la tarántula
En la famosa escena donde una tarántula camina por la cara de Marv (Daniel Stern), el actor tuvo que fingir el grito. No podía emitir sonido alguno porque el ruido habría asustado al animal, provocando una mordedura real. El grito que todos escuchamos fue grabado y añadido después en postproducción.
3. Una cicatriz de verdad
Joe Pesci (Harry) quería que Macaulay Culkin le tuviera miedo de verdad para que las actuaciones fueran naturales, por lo que evitaba al niño en el set. Durante el ensayo de la escena donde lo cuelgan de un gancho, Pesci mordió accidentalmente el dedo de Macaulay, dejándole una cicatriz que el actor todavía conserva hasta el día de hoy.
4. El hermano de Kevin es… su hermano real
Fuller, el primo que Kevin evita para no compartir cama, es interpretado por Kieran Culkin. En aquel entonces era su debut cinematográfico, pero hoy es una estrella mundialmente reconocida gracias a su papel como Roman Roy en la exitosa serie «Succession».
5. El juguete que nació de la ficción
El «Talkboy», el grabador de voz que Kevin usa en la segunda parte para engañar al personal del Hotel Plaza, no existía en la vida real. Fue un objeto creado por el departamento de utilería. Sin embargo, fue tal el deseo de los niños por tener uno, que una empresa juguetera tuvo que fabricarlo masivamente tras el estreno, convirtiéndose en el éxito de ventas de aquella época.
6. El «peaje» de Donald Trump
Para permitir que filmaran en el Hotel Plaza en Nueva York, su entonces dueño, Donald Trump, puso una condición innegociable: debía aparecer en una escena. Aunque originalmente era solo un requisito logístico, el director decidió dejar el cameo tras ver que el público reaccionaba con entusiasmo en las funciones de prueba.
7. Una «Mary Poppins» oscura
El personaje de la mujer de las palomas en Central Park fue diseñado por el director Chris Columbus como un homenaje inverso a Mary Poppins. La idea era mostrar el contraste de una mujer con una sabiduría y un corazón enorme, pero que había sido marginada y olvidada por la sociedad, sirviendo como el pilar emocional de la segunda película.
















