El pasado 27 de agosto, Álvaro Ballero impactó al anunciar el quiebre con su esposa y madre de sus cuatro hijos, Ludmila Ksenofontova.
Tras 17 años juntos, el ex chico reality y la patinadora rusa decidieron separar sus caminos. Y aunque en principio Álvaro Ballero evitó ahondar en las razones tras la ruptura, los rumores lo obligaron a alzar la voz.
A través de un mensaje en sus redes sociales, el hermano de Carla Ballero expuso que las deudas lo llevaron a tocar fondo. Eso sí, aclaró que nunca privó a su mujer de poder trabajar.
“Estas semanas han sido terribles, el dolor más profundo que he sentido. Para mí el matrimonio era para toda la vida, pero me equivoqué una y otra vez“, declaró Álvaro Ballero en su extenso relato.
“Estoy tratando de mejorar, ser mi mejor versión, pero lo veo difícil. No sé si podré serlo, sólo sé que mi familia era mi único motor y hoy está quebrada. He vivido momentos muy duros, desde la pérdida del trabajo perfecto, hasta tener que vender mi departamento de ensueño por las deudas“, reconoció en su cuenta de Instagram.
Álvaro Ballero aclara los motivos tras su ruptura matrimonial
“No sé si saldré de este hoyo en el que estoy. Debo hacerlo por mí y por los niños, pero me cuesta sacar la cabeza del agua, el pecho apretado todo el tiempo. Me equivoqué con mi mujer, pero quiero que sepan que no fui yo quien dio el paso al lado“, agregó el ex “Protagonistas de la Fama”.
“Eso tampoco me hace mejor que ella. Tampoco es cierto que no la dejaba trabajar, como escriben sus seguidoras o especulan los medios, no fue así. Es más, este último tiempo le pedí que se reincorpore como profesional y apoyé en cada momento, porque el trabajo en el circo es de 5 a 12 de la noche en la semana y de 14 a 1 am los fines de semana”.
“Pero entró al circo, ese fue el inicio del fin, dicotómicamente el circo nos unió y después nos separó. Amo a esa mujer por sobre todo en mi vida, pero debo ser fuerte y dejarla ir. Espero el tiempo sane las heridas, aunque no lo sé. Fueron 17 años, los más hermosos de mi vida. Pero no bastó, fui un ser odioso y deprimido los últimos 3 años“, admitió Álvaro Ballero.
“No pude salir de la mier… Ahora a luchar no sé contra quién o quiénes. Ahora me siento solo y debo saber cómo enfrentarlo. Ludmila es esta imagen, pura luz y brillo, pero la opaqué y ésta es mi consecuencia. Me quedaré con esta imagen, con la de una mujer fuerte y resiliente, que siempre priorizó a sus hijos y los hizo felices. Gracias por estos 17 años. Gracias por ser el ser más increíble y luminoso que se topó con este ogro“, sentenció el comunicador.















