Tras su detención y posterior liberación este martes, Francisco Kaminski enfrenta un panorama judicial aún más oscuro.
Esto, ya que pasó de declarar como testigo, a figurar como imputado en la investigación por la denominada «Operación Rey David”.
Se trata de una causa que indaga un presunto delito de lavado de activos ligado a una automotora y a la comercialización ilegal de vehículos de lujo.
“Yo me compré un auto en una automotora y por eso me estaban investigando, como calidad de testigo”, afirmó el comunicador, descartando tener algún vínculo con la red criminal.
Pero este miércoles, la Fiscalía Metropolitana Sur aseguró que el locutor radial está bajo calidad de imputado en la indagatoria.
Ello, pues su nombre sí figura en la causa y, por lo mismo, es que allanaron su domicilio en Las Condes en la madrugada del 28 de abril.
Kaminski y su relación con el “Rey David”
Por otro lado, consultado por la prensa respecto a su vínculo con David Israel, propietario de la automotora Cincar, apuntada por eventuales traspasos irregulares de vehículos, el ex esposo de Carla Jara se lavó las manos.
“A David lo conocí a través de un amigo que me lo presentó. Después, llegó a auspiciar el programa que hacíamos en La Red”, afirmó el comunicador.
“Le mandé clientes y le compré solo un auto, pero tengo muchos amigos que también han adquirido vehículos ahí”, agregó Francisco Kaminski.
No obstante, según informó consignó La Tercera, fuentes ligadas al caso comentan que el animador no solo recomendaba la automotora, sino que también habría recibido comisiones por derivar clientes que pagaban vehículos en efectivo.













