Desde que, a comienzos de abril, Antonia Ramírez quedó hospitalizada tras una visita rutinaria a su médico, la hija del periodista de Mega, Gonzalo Ramírez, ha estado en el centro de la atención debido a su delicado estado de salud.
En aquella ocasión contó que se había sentido mal durante todo el día. Sin embargo, «afortunadamente, mi doctora (…) revisó mis exámenes antes de mi hora y estaban malos, así que determinó que debía quedarme hospitalizada para estabilizarme».
Pero el pasado domingo, poco tiempo después de haber recibido el alta médica, su situación se volvió más delicada y volvió a ser internada de urgencia, por lo que fue puesta bajo estricta vigilancia médica en la Clínica Santa María.
La noticia encendió las alarmas y generó profunda preocupación, considerando que la joven se encuentra a la espera de un doble trasplante de riñón y páncreas.
Fuera de riesgo
Fue la propia Antonia quien utilizó sus historias de Instagram para contarles a sus casi 44 mil seguidores los motivos de esta nueva hospitalización.
«Me dio una hepatitis (falló mi hígado) con una úlcera y eso hizo que bajara mi falla renal, pero ya pudieron estabilizarme así que salimos de riesgo, todo tranquilo», escribió, intentando llevar tranquilidad a sus seguidores.
Antonia Ramírez vive con diabetes tipo 1 desde los 9 años, enfermedad que derivó en una compleja insuficiencia renal crónica.
Campaña solidaria
A sus 28 años, las esperanzas de la joven psicóloga se encuentran en el doble trasplante de riñón y páncreas. La intervención es clave para recuperar parte de la estabilidad que la enfermedad le ha arrebatado.
A pesar de la gravedad de su estado y de haber pasado por procesos dolorosos, como biopsias pulmonares y hospitalizaciones de urgencia, Antonia ha mostrado una admirable fortaleza.
Mientras Gonzalo Ramírez ha manifestado públicamente su disposición para ser donante de riñón, ella ha utilizado sus plataformas para crear conciencia sobre la importancia de la donación de órganos en Chile.
Paralelamente, en redes sociales también surgió una campaña solidaria para ayudarla a reunir los dos millones de pesos que Antonia necesita para costear los exámenes médicos que le permitirán integrarse a la lista de espera de un trasplante renal.














