Hay historias de vida que parecen sacados del más bizarro guion de una película. Es el caso de Ian Watkins, ex vocalista de Lostprophets.
Nacido en 1977 en Gales, Gran Bretaña, en cuestión de solo 15 años, Watkins vivió en la cima de la fama y en el fango del desprecio social. Pero no fue un asunto gratuito. De ser el fundador, vocalista y líder de la banda Lostprophets; pareja de celebridades (entre ellas, la modelo y presentadora Alexa Chung); y vender cientos de miles de discos; su vida dio un giro radical al ser acusado y condenado por algunos de los delitos más aberrantes que se puedan comete. Y terminó siendo brutalmente asesinado en una cárcel.
El deceso del rockero ocurrió la mañana de este sábado luego de recibir 30 puñaladas al interior de la prisión de Wakefield, al norte de Inglaterra. Una de las cárceles de máxima seguridad más estrictas del Reino Unido, donde cumplía una condena por pedofilia.
La policía de West Yorkshire reportó que acudió al penal tras reportarse que un recluso había sido atacado y presentaba «lesiones graves». Sin embargo, fue declarado muerto en el lugar, pese a los intentos de reanimación de los servicios de emergencia. Posteriormente se informó que se trataba de Watkins, de 48 años.
Además, en las últimas horas se dio a conocer que dos hombres, de 25 y 43 años, están siendo investigados como los presuntos autores de su asesinato.
Watkins ya se había visto involucrado en otra agresión estando encarcelado. En agosto de 2023 también fue apuñalado y tuvo que ser trasladado al hospital, aunque esa vez las heridas no pusieron en riesgo su vida.
Macabro legado
El fallecimiento de Ian Watkins cierra uno de los capítulos más oscuros de la industria musical, donde el talento artístico coincidió con un legado macabro.
Lostprophets se formó en 1997 en Gales y alcanzó fama internacional lanzando cinco álbumes de estudio que mezclaban rock alternativo y nu metal. El éxito comercial le llegó con su segundo disco, «Start Something», de 2004 y, sobre todo, con «Liberation Transmission». Este álbum, editado en 2006, se convirtió en el más vendido de la banda. Logró posicionar un número uno en los charts del Reino Unido y otros dos sencillos en los 10 primeros puestos de las listas británicas.
La debacle comenzó en diciembre de 2012, cuando Watkins fue acusado por múltiples casos de abuso sexual infantil, pedofilia y zoofilia. Los cargos acreditados durante el juicio revelaron las atroces conductas del músico, incluyendo el intento de violación de una guagua de un año.
«Watkins utilizó su estatus y fama mundial para manipular a la gente y abusar sexualmente de menores», señaló por entonces Des Mannion, jefe nacional del servicio de policía penitenciaria para Gales, comentando la condena a 35 años de prisión que recibió el ex líder de Lostprophets.
Las revelaciones del caso causaron conmoción en la industria musical, en los fans del grupo y entre los restantes miembros de la banda, quienes a raíz del caso anunciaron su separación. La condena social por las repudiables acciones de su vocalista también llevó a que el trabajo de Lostprophets desapareciera de muchas plataformas digitales.
Ian Watkins, una vez ídolo de millones, pasó así del sitial de la gloria a convertirse en un criminal repudiado. Y ahora el mismo sistema carcelario que lo mantenía alejado de la sociedad, fue el último escenario para su violento final.















