La ola de violencia que sufren los mexicanos dejó de tener como víctimas a uniformados, políticos, periodistas y a los propios delincuentes involucrados en estos hechos, aparte de muchos inocentes que caen abatidos sin razón aparente. Ahora incluso los influencer se han convertido en un objetivo de bandas armadas.
En mayo pasado ocurrió el impactante asesinato a tiros de Valeria Márquez, una modelo con numerosos seguidores en TikTok e Instagram, plataformas en las que compartía contenido sobre maquillaje, estética y estilo de vida.
A Márquez, de 23 años al momento de su fallecimiento, la mató un sujeto mientras ella se encontraba transmitiendo en vivo desde Blossom The Beauty Lounge, su salón de belleza ubicado en la ciudad de Zapopan, estado de Jalisco.
Y ahora, cuatro meses después, otra creadora de contenido perdió la vida de una manera brutal. ¿El escenario? Nuevamente las calles de este último estado.
Dentro de una camioneta y en bolsas
Se trata de la influencer Esmeralda Ferrer Garibay, de 32 años. La mujer fue encontrada muerta junto su marido y los dos pequeños hijos de la pareja, una niña de 7 años y un niño 13. Todos estaban al interior de una camioneta abandonada en un taller mecánico de un barrio en Guadalajara.
Si bien los cuerpos aparecieron el 22 de agosto, solo recientemente se dio a conocer su identificación. Las autoridades relataron que los cadáveres estaban envueltos en bolsas de plástico y presentaban impactos de bala.
La influencer era conocida en TikTok como Esmeralda FG, red social en la que había acumulado una audiencia de casi 50.000 seguidores. Esmeralda Ferrer solía difundir imágenes de prendas y artículos de lujo que utilizaba en su vida diaria. En una de sus últimas publicaciones apareció anunciando la compra de un jeep último modelo.
También compartía videos de viajes a playas y resorts en distintos puntos de México. En cierta oportunidad, en una de esas publicaciones, hizo alusión a un narcorrido y colocó la frase: «Ventajas de tener un novio narco». Pese a lo anterior, no hay información oficial sobre algún posible vínculo criminal de ella o de su pareja.
Víctimas colaterales
La Fiscalía de Jalisco elucubró que la creadora de contenido y sus hijos fueron víctimas colaterales de un ataque relacionado con la actividad comercial de su esposo, Roberto Carlos Gil Licea. Un empresario de 36 años que se dedicaba a la venta de vehículos y la producción agrícola.
Además de los cruentos homicidios de Valeria Márquez y Esmeralda Ferrer, a mediados de agosto se reportó el asesinato de Camilo Ochoa. Un influencer de origen acaudalado, cuyo nombre había aparecido en papeletas lanzadas en Culiacán, estado de Sinaloa, vinculándolo a Los Chapitos, una facción del Cartel de Sinaloa.













