Actualmente y desde el punto de vista amoroso, el reconocido cantante nacional vive un momento espléndido. Luego de su quiebre matrimonial con María Teresa «Pepa» Órdenes en 2024, inició un romance con Yamila Reyna, con quien siempre se ha mostrado muy feliz, y al parecer, terminará en el altar. Pero a pesar de ello, Américo aún tiene tiene un punto negro y doloroso: la conexión con su hija mayor, fruto de una relación juvenil.
Lo cierto es que, a sus 48 años, el corazón del «rey de la cumbia» todavía guarda ciertos pesares relativos a situaciones ocurridas en su infancia, adicciones del pasado y el tipo de relación que ha mantenido con sus hijos.
Sobre esas temáticas, entre otras, conversó con Javiera Quiroga en el podcast «Más Que Titulares». Durante el diálogo, reconoció que alberga un sentimiento de culpa por no haber estado más cerca de sus cuatro hijos a lo largo de su crecimiento y, especialmente, de su primogénita.
Ausencia paterna
«Viví la paternidad de distintas formas. También me genera dolores y me tiene en conciencia de que hay cosas en las que todavía debo trabajar», contó. «Por ejemplo, con Mabel», puntualizó refiriéndose a su retoña mayor, de actuales 31 años.
«Sé que de los cuatro, es con la que he estado más ausente», admitió el cantante. Explicó que esa distancia es literal (es decir, geográfica) y también por una opción que ella adoptó.
«Siempre estuvo en Arica (la ciudad natal de Américo) por una cosa familiar, por su mamá, y ya más grande, por su decisión (la de seguir viviendo en esa ciudad)», señaló.
Padre adolescente
En su mea culpa explicó que otro factor fue su extrema juventud al momento de convertirse en padre por primera vez. Tenía solo 16 años y aún asistía al colegio «en tiempos donde (todo) te pegaba fuerte», acotó.
«Me acuerdo que en esos años había una publicidad donde salía una niña con jumper, tomándose la guatita y decía ‘me van a matar’, porque estaba embarazada. Y yo era el papá, pero decía ‘mi mamá, ¿qué van a decir? Me van a matar’. Tenía ese pensamiento, y con familias muy rígidas. Me acuerdo que los abuelos de Mabel eran complicados, entonces era un desafío mayor en esos tiempos», recordó.
Sin embargo, valoró que, a pesar de todo, siempre ha recibido mucho amor de Mabel y que él ha intentado «acompañarla, aconsejarla y apoyarla en lo que ella quiera y necesite», detalló Américo respecto del feedback con su hija.
El cantante igualmente aseguró «que no es la misma historia» con Dominga (13) y Matheo (6), quienes fueron fruto de su matrimonio con Pepa Órdenes. Y tampoco con Dayane, de 28 años, nacida de otra relación del artista.















