Esta semana volvió a la pantalla «Fiebre de baile», el estelar de CHV conducido por Diana Bolocco, y lo hizo con una fórmula que ya había demostrado funcionar: mezclar competencia, humor, farándula y momentos de emoción.
El programa debutó con 17 participantes y ya vivió su primera eliminación, dejando fuera a la periodista Mariela Sotomayor.
En sus tres primeros capítulos, el espacio ha replicado la estructura que le dio buenos resultados en su temporada anterior, apostando por un casting diverso y momentos televisivos que van desde la polémica hasta la emotividad.
Ayer, por ejemplo, Vasco Moulián le puso nota 10 al actor Gonzalo Valenzuela, recordando a uno de sus hermanos fallecidos, con quien el jurado mantenía una amistad.
El nuevo casting
El inicio de este nuevo ciclo se desarrolló sin la presencia de Francisca Maira, quien se mantiene alejada de la pantalla tras protagonizar un grave accidente de tránsito en el que un motorista resultó herido y se mantiene en estado grave.
A pesar de la ausencia de la participante, el programa ha encontrado rápidamente nuevos protagonistas que comienzan a marcar presencia en el espacio.
Entre ellos destaca Vale Roth, quien regresó a los programas de baile más de una década después de participar. Con un amplio apoyo popular y una nueva etapa personal como madre de dos niñas.
También ha sorprendido Felipe Izquierdo, quien rápidamente se convirtió en uno de los personajes más entretenidos del programa. El comediante ha sacado carcajadas con sus presentaciones y ha demostrado que no es tan tieso en la pista como muchos imaginaban.
Por su parte, Betsy Camino se ha lucido tanto por su desplante en el baile como por protagonizar uno de los primeros conflictos del programa tras enfrentarse públicamente con la Botota.
En tanto, Gonzalo Valenzuela se ha transformado en uno de los participantes más comentados. En su primer baile fue troleado por el público por considerar que le falta ritmo, pero también ha resultado llamativo verlo participar en un programa farandulero, un género que durante años él mismo criticó.
El casting también incluyó a nuevos rostros que han llamado la atención en esta primera semana: Diego Pizarro, quien se hizo viral por bailar en los andenes del Metro, y Antonella Henríquez, hija del recordado personaje televisivo Ruperto.
«Vino a incomodar»
Una de las principales novedades del programa fue la incorporación de Francisca García-Huidobro al jurado, donde comparte panel con Vasco Moulián.
Desde el inicio se ha buscado generar una dinámica de antagonismo entre ambos, ya que suelen ser más duros con los participantes durante sus evaluaciones.
Su llegada incluso ha sido tema de conversación en distintos programas de espectáculos, donde algunos panelistas han comentado que rostros como Raquel Argandoña han perdido espacio.
El mismo Vasco Moulián comentó en una entrevista en Zona de Estrellas que la actriz llegó «a incomodar».
Al menos durante esta primera semana, su rol ha estado marcado por comentarios sarcásticos, bromas dirigidas a Moulián y algunos intercambios con la animadora Diana Bolocco.
Un regreso que funciona
Con sus primeros capítulos, «Fiebre de baile» ha tenido buenos resultados de sintonía, demostrando que el formato tiene su espacio en la televisión chilena.
Es de esperar que la segunda temporada siga manteniendo el interés del público y el título de ser uno de los programas más vistos de la TV local, al igual que su anterior ciclo.
















