Para muchas modelos profesionales, tener una delantera pequeña o acotada es parte de la estética y exigencias que la industria de la moda solicita para que los diseños luzcan precisos, en cuerpos elegantes y casi etéreos. En sus casos, los implantes mamarios es un ítem no agendado en sus vidas.
Pero lo cierto es que la mayoría de las mujeres no están en las categorías de las maniquís y no es menor el número de aquellas que buscan mejorar la zona de su busto. Ya sea con el objetivo de levantarlo, pero sobre todo aumentar su volumen. Para lucir más sexis, mejorar la autoestima o reparar los daños causados por los efectos, por ejemplo, del cáncer. Un procedimiento que, según datos de la Sociedad de Chilena de Cirugía Plástica (SSCP), es uno de los más frecuentes y el segundo más realizado.
Sin embargo, así como la estadística juega a favor de las intervenciones de implantes mamarios, por otra se ha ido instalando la tendencia de retirarlos. Así lo han hecho ver diversas personalidades del espectáculo mundial, que decidieron decir adiós al volumen extra y lucir sus senos naturales y con el tamaño que la vida les regaló.
Las razones de ello oscilan entre los motivos estéticos, problemas de salud – como el síndrome de Asia, una reacción autoinmune o inflamatoria causada por una sustancia extraña, como la silicona de los implantes mamarios- o simplemente ya no sentirse cómodas en el día a día.
«Soy libre»
En un mundo competitivo como es el del espectáculo, el cine y la televisión, la imagen es requisito fundamental para continuar manteniendo vigencia. Y en ese contexto, muchas actrices, presentadoras y cantantes, entre otras figuras públicas, buscando mayor aceptación, potenciaron sus medidas anatómicas delanteras gracias al aumento mamario.
Sin embargo, en los últimos años y al alero del movimiento #MeToo y las consideraciones respecto de la diversidad de los cuerpos, tales consignas ya no son exigencias para brillar. Una idea que permeó a tal nivel, que muchas estrellas han hecho pública su decisión de retirar sus prótesis para sentirse libres.
Una de las últimas en realizar tal anuncio fue Alyssa Milano. A través de su Instagram, la actriz de 52 años publicó fotografías y un mensaje previo a su ingreso al quirófano.
«Hoy me libero de esas narrativas falsas, las partes de mí que nunca fueron realmente parte mía. Dejo ir al cuerpo que fue sexualizado, que fue abusado, que creé para ser atractiva, amada, exitosa y feliz», detalló en su red social.
Agregó que «hoy soy amada, soy femenina, soy atractiva y tengo éxito. Nada de eso se debe a mis implantes. Seguiré siendo eso cuando despierte y ya no estén (…) Hoy soy yo misma, hoy soy libre».
Explicó que aquella acción la realizaba para «liberar» a su hija Bella de «sentir las mismas exigencias malsanas» respecto del cuerpo de las mujeres. No obstante aquello, aseguró respetar a quienes optan por colocárselos.
Bolsas en el pecho
En esa línea, una de las pioneras en caminar por esa vereda fue Pamela Anderson, figura icónica de la sexualización del cuerpo y famosa por su prominente busto. La actriz, que en la actualidad ha hecho causa con la naturalidad de la madurez, en 1999 decidió retirar sus prótesis, argumentando que era «bajita y no me veía bien con esos pechos enormes. Llevaba tiempo deseando quitármelos».
Mena Suvari fue otra actriz que tomó esa decisión. La actriz ha explicado que se «sintió obligada» a hacerlo mientras superaba sus traumas pasados, incluyendo abuso sexual y emocional. Reconoció además que se había operado como «una distracción» y que luego evidenció la desconexión con su cuerpo al sentir que tenía «bolsas en el pecho».
Otras personalidades que se han sumado a la erradicación de sus prótesis son Victoria Beckham, aduciendo que sus pechos «parecían dos misiles». Nicole Kidman, en tanto, se los quitó dos años después de habérselos puesto por razones estéticas. A ellas se sumaron la cantante Stevie Nicks, Sharon Osbourne, Yolanda Hadid -madre de las modelos Gigi y Bella-, y Ashley Tisdale, todas por razones médicas.
Asimismo, hace unos años, Madonna dio a entender que también había revertido dicho aumento, publicando imágenes acompañada de una fotografía de Frida Kahlo, y el mensaje: «Llama a tus ángeles, invita a tu musa eterna, deja ir lo que no necesitas y ten certeza que ya eres perfecta»
¿Y en Chile?
En el país, este fenómeno también se ha instalado en las celebridades y figuras de la farándula.
A inicios de este año, la cantante urbana Fernanda Villalobos, más conocida como Katteyes, reveló que debió extraerse los implantes que tenía, debido a uno de ellos se había encapsulado y la situación podría significar graves problemas de salud, como cáncer.
«Mi cirugía duró alrededor de cuatro horas. Tuvieron que sacar el implante, limpiar el tejido (…) la recuperación ha sido el doble de dolorosa», detalló en un video que subió a TikTok.
@katteyes acompáñenme en este proceso de mujer 🥹❤️
Otra famosa que confesó el año pasado que dijo adiós a sus implantes fue Kika Silva. La modelo detalló a la revista Egoego que aquello había ocurrido hace ya 10 años, cuando estaba estudiando nutrición holística en Estados Unidos.
«Pasaron varias cosas que mi cuerpo me pedía que me sacará», explicó, detallando que en ese entonces realizaba Hot Yoga y que mientras hacía los ejercicios comenzó a desesperarse.
«Me molestaban tanto mis pechugas. Era como ‘no las aguanto más’», explicó, agregando que además en ese entonces estaba evitando consumir plásticos y tenerlos en su cuerpo era un contrasentido.
Resultado Feliz
Maura Rivera también optó por retirar sus implantes mamarios. Después de 15 años, el año pasado decidió poner fin, según detalló en sus redes sociales antes de la intervención, a esa etapa de su vida.
«Cumplí un ciclo y creo que hoy quiero estar sin ellos. Es fuerte igual entrar a pabellón, estoy tranquila, pero no deja de ser un tema estar en una operación por varias horas».
Tras la intervención, la ex bailarina de «Rojo» actualizó su estado, comentando que se encontraba bien y sin dolor.
«Aunque no me vea 100% ya que estoy parchada, me siento muy feliz y eso es lo más importante», señaló en una historia de Instagram, comentando de paso que luego contestaría todas las consultas de las mujeres de su generación que le preguntaron por aquel procedimiento.
















