Sebastián Arrau se refiere al rating que obtuvo “Primera Dama”: “A mí siempre me tocaron peleas difíciles””

El destacado guionista conversó con el podcast “Impacto en el Rostro”, en donde realizó un recorrido por sus trabajos en televisión, desde su actuación en “Loca Piel” hasta su colaboración en “Verdades Ocultas”.

Además, Sebastián Arrau se refirió al proceso de creación y al rating que obtuvo “Primera Dama”, teleserie que fue emitida por Canal 13, y que desde esta semana es parte del catálogo de Amazon Prime.

¿Cuál era tu relación con las teleseries antes de ser parte de ellas?
Yo cuando chico era fanático de las teleseries, en esa etapa en que todos eran fanáticos y donde muchos se quedan pegados y terminan siendo guionistas. Vi muchas, pero la que me llamó más la atención y que es un referente para muchos colegas de mi generación fue “Los Títeres”. Esta teleserie fue muy original por el tema del paso de tiempo y de la venganza.

¿A qué canal preferías?
Siempre vi más las teleseries de Canal 13. Después cuando crecí me di cuenta que la gente de Santiago veía más Canal 13, y la de regiones veía TVN. Pero en el ‘92 vi la primera de TVN, “Trampas y Caretas”. Esa teleserie marcó un cambio porque se fueron varios actores, como Claudia Di Girólamo, Jael Unger y Bastián Bodenhofer, figuras que yo relacionaba con Canal 13. Tenía toda una nueva dinámica, un nuevo toque.

¿Te gustaban las teleseries brasileñas?
Sí, no las veía enteras, pero las encontraba increíbles. Los diálogos, la producción, las actuaciones, los guiones, eran todo muy bueno. Recuerdo que la única que vi entera y que llegué por casualidad era “Todo Vale”, que era una historia súper interesante. Pero más que la historia, que obviamente me sedujo, era la rapidez que tenía. Era la primera vez que veía barridos. Tenía un juego de tiempos, que no permitía el relleno con escenas secundarias. Era muy rápida. Me acuerdo de haber dicho “me tengo que levantar temprano mañana, sólo veré el comienzo del capítulo”, pero la terminaba viendo hasta el final, porque estaba muy bien hecha, te enganchaba mucho. Era el producto que todo guionista quiere hacer. En esa época, las teleseries chilenas tenían un elenco de 45 personajes, pero “Todo Vale” era muy acotada. Y ahí pensé, si algún día escribo una teleserie, me gustaría que sea así de rápida.

Tu entrada a la televisión fue con “Loca Piel” donde interpretaste a Antonio Blanco. ¿Cómo evalúas esta experiencia?
Cuando estudiaba teatro comencé a escribir obras. Desde ahí que me gustó mucho más escribir que actuar. Y cuando estaba en segundo año, fue la Quena Rencoret con Pablo Ávila a la escuela a buscar gente joven, porque les había ido bien con “Ámame” dos años antes. Yo quedé seleccionado, pedí seguir en la escuela, pero los del canal me dijeron que tenía que congelar. Así lo hice y entré a “Loca Piel”. Pero no lo pasé muy bien haciendo esta teleserie, la verdad el personaje no me gustó mucho, estaba muy incómodo. Hoy en día me da vergüenza ver escenas de esa teleserie porque se nota lo incómodo que estaba. Básicamente, no entendí al personaje, era malo y bueno al mismo tiempo. Era nada, como muchos personajes que se ven en teleseries. Antonio desaparecía por muchos capítulos y eso me daba susto, pensaba que los guionistas me estaban sacando porque yo lo estaba haciendo mal. Y ahí me acordaba de “Todo Vale”, donde ni un personaje sobraba. Y bueno, la teleserie compitió con “Adrenalina”, de Pablo Illanes. Y menos mal que “Loca Piel” no la vio mucha gente. Pero de lo que me sirvió la experiencia es que entendí cómo se escribía una teleserie. Vi los guiones, vi la cantidad de páginas, los encabezados. Y de ahí yo le dije a la Coca Gómez que estaban recibiendo proyectos en Canal 13 y que habían ingresados dos guionistas jóvenes. Y nos pusimos de acuerdo para comenzar a escribir una historia.

¿Cómo fue comenzar a escribir “Cerro Alegre”?
Si hay algo que tiene la Coca es que es súper disciplinada. Yo solo no hubiera podido escribir una historia, hubiese quedado guardada en un cajón. Entonces, nos pusimos a escribir en la casa de mis papás. Y me acuerdo que eran horas de carcajadas en el escritorio. Nos entreteníamos haciendo esto, porque además somos muy amigos. Entonces hicimos una biblia muy larga, se la presentamos primero a TVN y a ellos les interesó, pero ellos sintieron que el protagonista, el personaje que hizo Cristián Campos, era muy poco activo, “si nosotros pusiéramos a Francisco Reyes sería poco activo porque el que hace toda la acción es el joven, Mauricio”. Entonces nosotros hicimos los cambios que ellos nos pidieron, pero luego nos comentaron que, de comprar la idea, no seríamos nosotros los que escribiríamos la teleserie, ya que ellos tenían a sus guionistas contratados. En eso, le presenté la idea a Cristian Mason, y luego de dos años nos llamaron del canal. Nos dijeron que había un señor que la había leído y le interesó.

¿Cómo conociste a Fernando Aragón y qué relación tuvo con “Machos”?
Después de “Cerro Alegre”, Canal 13 me ofreció un contrato para hacer otra teleserie, pero yo les dije que no porque tenía muchas ganas de irme a Estados Unidos. La Nené Aguirre, que era la productora ejecutiva de ese momento, me dijo que me fuera pero que las puertas iban a estar abiertas para mí. Me fui, yo estaba feliz, trabajando de mozo, viviendo un momento importante y de pronto me despiden del restaurante. Y justo me llaman del 13, diciéndome que querían volver a trabajar conmigo. Me comentaron que iban a lanzar “Piel Canela” y querían que yo estuviera en la siguiente. Y bueno, volví a Chile porque no tenía nada más que hacer, y cuando llegué fui al lanzamiento de “Piel Canela”. Y le fue muy mal y yo pensé que ya no iba a correr el ofrecimiento. Pero, justo en ese momento, llamaron a Fernando Aragón para que se hiciera cargo de los guiones del área dramática. Y Fernando, muy generoso, conoció mi caso y enganchamos muy bien. Entonces me dijo que empezara a escribir y presentar proyectos. Estuvimos así, pero muy perdidos, porque ninguno de los dos sabía para qué proyecto estábamos escribiendo. Fue un momento de gran confusión, empezaron a llamar a más guionistas, pero nada se concretaba. Hasta que llegó Verónica Saquel al área y nos llamó a la Coca, a Pablo y a mí y nos dijo que escribiéramos algo nosotros. Y ahí empezamos a escribir “Machos”.

Para el segundo semestre del 2004, escribiste “Tentación”, una teleserie considerada “de culto”. ¿Fue especial para ti?
Para mí, “Tentación” es una de las teleseries que más quiero de mi carrera de guionista. Es una de las mejores que escrito. Le puse mucho cariño, le puse mucha energía, porque era mi primera teleserie como jefe de equipo. Veníamos del éxito de “Machos”. Y el canal me encargó que hiciera una teleserie de puras mujeres. Yo le propuse al 13 que hiciéramos “Hembras”, pero no prosperó mucho, no les gustó mucho el nombre, porque la idea era no ser una sombra de “Machos”. Yo creo que eso fue un error, porque el gran problema que tuvo esa teleserie fue el nombre. Y la campaña publicitaria que fue pésima, que no tenía nada que ver con la teleserie. Ese corazón y ese ambiente medio erótico, era pésimo. Creo que ése fue un grave error porque la teleserie estaba muy buen hecha, la factura buena, escenas bonitas, el elenco estaba bien. Y era súper entretenido esta cosa de estas mujeres que empiezan a ser seducidas por este tipo, que fue el primer sicópata de las teleseries. Ahí me preocupe mucho junto a mi equipo que los finales fueran importantes, que pasaran cosas. Una de las gracia es que no decayó, ya que seguí la línea de “Machos”.

¿Pudiste ver “Destinos Cruzados”? ¿Por qué crees que ambas no tuvieron grandes ratings?
No la vi mucho. Yo creo que hubo errores de los dos lados, ambos canales nos tiramos con teleseries súper atrevidas para un horario en donde nos veía niños. De hecho, las dos se vieron afectadas en el rating. Según estudios de la época, mucha gente empezó a apagar la tele para que sus hijos no la vieran. Y la primera escena de “Tentación” partía con un desnudo de Sigrid Alegría. Todo por esta locura de ganar en rating. En ese sentido, “Tentación” debió haber sido una nocturna, le hubiese ido mucho mejor. Además, el 13 venía de “Hippie” que le fue súper mal. Y “Destinos Cruzados” no la vi mucho, pero recuerdo que fue la primera vez que me tocó competir con Pablo Illanes. Sé de qué se trataba, que Benjamín Vicuña era un gigoló y un prostituto a las 8 de la tarde, era muy fuerte.

¿Cómo nace la idea de “Gatas & Tuercas”?
Partimos con un proyecto que me gustaba mucho, que se llamaba “Dinka”, que es un proyecto que me encantaría hacer en algún momento. Se trataba de un personaje virtual, una cosa bien chora, que a Fernando Aragón le encantaba. Empezamos a trabajarlo, pero en el canal se asustaron porque lo encontraron demasiado innovador. Y, además, le empezó a ir muy bien a “Brujas”, entonces ahí Herval me dijo que hiciéramos una comedia con hombres de protagonistas, un poco siguiendo la lógica de estas mujeres y aprovechando que Luciano Cruz Coke se había cambiado recién al 13. Y bueno, yo tuve que hacer caso, porque eran instrucciones del canal, y ahí se me ocurrió hacer esta cosa de mecánicos. Y como en “Brujas” estas nanas tenían un uniforme medio raro, Herval dijo que quería ver a todos los hombres con trajes especiales. Entonces, para justificar esta cosa tan rara, de tener a hombres con overoles de color naranjo, a mí se me ocurrió que la historia sea de una pareja, en donde la mujer le quita el taller mecánico al hombre y de ahí ella hace esta reforma, en donde el taller mecánico se transforma en un lugar para mujeres, en donde ellas se sentirán reinas, atendidas por estos hombres guapísimos. Y se armó este desafío choro, porque, además, era la primera vez que hacía una historia en comedia.  Recuerdo que había muchos personajes entretenidos, como el de Cristián Campos, el de María Izquierdo, el de Carolina Varleta, en fin. Y Karla, el personaje de Paola Giannini agarró fuerza sola, ya que en un principio no tenía importancia. Yo llamé a Herval y le dije que tuviera ojo con el casting de Karla, que sería un personaje potente. En ese momento, la iba a interpretar otra actriz, que no diré el nombre, pero no era tan importante. Y ahí llamaron a Paola, que hizo un tremendo personaje, una especie de precuela de “Primera Dama”.

La teleserie le ganó en rating a “Versus”…
Sí, y le fue mejor que a “Tentación” y que a muchas otras teleseries que fueron mucho más valoradas. Pero pasa que mucha gente no se acuerda de “Gatas & Tuercas”. Está lejos de ser una teleserie de culto. Pero tuvo mucho éxito ya que mucho de sus personajes cautivaron bastante.

Fue la primera vez que trabajaste con el guionista Arnaldo Madrid. ¿Cómo recuerdas la experiencia?
Fue súper buena. Fue la primera y la última vez. No lo conocía, yo sólo había trabajado con Fernando Aragón. A propósito de eso, ahora he podido ver escenas de “Aquelarre”, la competencia de “Cerro Alegre” y encuentro que es súper buena teleserie. Entonces sí, Arnaldo aportó mucho. De hecho, él se entusiasmó mucho con Karla. Y,además, yo tenía un ritmo de explotar las cosas, pero Arnaldo me enseñó a aprovechar más las situaciones.

¿Te ofrecieron en algún momento sumarte al equipo de “Charly Tango?
Sí. Yo le había comentado al canal que quería hacer una película. Entonces, ellos me ofrecieron hacer “Gatas & Tuercas” y luego de eso me ofrecían un año sabático. Entonces acepté y planifiqué mi película. En algún momento me llamaron para “Charly Tango”, pero yo les dije que no, que ya estaba comprometido con esto. Así que yo no tuve nada que ver con ese muerto jajaja.

Has podido trabajar para el extranjero, ¿Crees que hay mayor libertad para escribir en otros países?
Yo cuando escribí “Cerro Alegre” tuve completa libertad. El productor revisaba un poco las escenas y cambiaba escenas de exterior a interior y sería. Y el director tampoco se metía mucho. Y eso que fue la primera que escribí y fue donde tuve más libertad. Después, trabajamos con la Verónica Saquel, que es mucho más metida en el guión, le importa mucho la historia. Es lo que más le gusta y por eso ahora ella es guionista. Herval también, pero hasta cierto punto, porque después se preocupaba más de la cosa visual y de grabar. En cambio, en Estados Unidos es más estresante. Hay un jefe literario, que es el que acepta la idea.  Y el editor literario depende de quien sea, porque puede ser un placer o una pesadilla, porque te puede tocar que un editor que quiere escribir su propia historia y te empieza a cambiar todo para llevarla a otro lado. Eso puede ser bastante frustrante. Y afuera los actores tienen mucho poder, pero no de opinión. En Chile, mi trabajo con los actores es súper importante. Son un gran aporte creativo en la historia. Por ejemplo, María Izquierdo siempre fue un aporte. Pero allá el poder es para decir que van a renunciar o que no van a grabar porque no les gusta que les pongan besos. O actrices que no les gusta salir sin maquillaje. Entonces, son cosas tan ridículas que afectan a la historia. En términos creativos, tengo bastante libertad en ambos casos.

En el 2010, Canal 13 pone al aire “Primera Dama”, una teleserie que se comenzó a escribir mucho antes y que tuvo bastantes problemas de producción. ¿Qué recuerdos tienes de esta experiencia?
“Primera Dama” se comenzó a escribir poco tiempo después de “Papi Ricky”. Verónica Saquel andaba con la idea de hacer co-producciones con canales extranjeros. La primera idea fue con “Don Amor”. Y luego, se le ocurrió la grandiosa idea de hacer una teleserie con co-producción con Argentina. Yo ya venía con esta cosa de Karla de “Gatas & Tuercas”, estos personajes ambiciosos, que siempre son tan atractivos. Entonces, la idea original de esta teleserie era que Sabina Astudillo vivía en Chile y decidía buscar a su padre que estaba en Argentina. Por ahí los diarios comenzaron a decir que era una historia inspirada en la vida de Cecilia Bolocco, pero no. Originalmente la idea era mezclar elencos. Toda la familia de Sabina no partía de una playa “x” de Santiago, sino que partía de Santiago a Buenos Aires. Por eso, también, estaba toda esta historia de los musicales. Al final, toda esta historia quedó media falsa, porque estaba pensado para hacerlo en Buenos Aires. Después de eso empezaron a haber problemas, la Vero se fue, el canal cerró el área, en fin. Hasta que un día me dicen que harán el proyecto, pero en Chile, que había que adaptarlo. Entonces, Sebastián Freund llegó al canal con la idea de hacer “Feroz” y hacer “Primera Dama” como teleserie nocturna. Pero al tiempo después, me comunican que Herval se haría cargo de esta historia y que sería finalmente para el horario vespertino.

¿Consideraste justo los resultados de “Primera Dama” tras enfrentarse con “La familia de al lado”?
Yo creo que a mí siempre me tocaron peleas difíciles. Siento que “La familia de al lado” fue una pelea difícil, porque fue una teleserie buena, que se exportó al igual que “Primera Dama”. También con “Aquelarre” me tocó difícil, porque tenía personajes geniales. Y otras peleas que fueron más fáciles.

¿Y qué opinión tienes de “Corazón de María”, la competencia de “Papi Ricky”?
Esa teleserie era bastante del montón, no tenía nada muy interesante.

“Dos Por Uno” fue tu primera teleserie de TVN la hiciste junto al equipo de Quena Rencoret, en el año 2013…
Originalmente, me llamaron para hacer una teleserie a la hora de almuerzo en TVN. Pero yo les dije que era imposible porque estaba escribiendo una teleserie para Telemundo, “La Impostora”, pero me dijeron que como era una teleserie para las 15:00 horas, iba a ser fácil la escritura. Entonces por ambición, porque no hay otra palabra para definir lo que hice, me terminé entusiasmando. Pero un día, la Quena Rencoret dijo que mejor estuviera en la teleserie vespertina y que me pondrían un equipo de guionistas muy bueno para colaborarme. Y finalmente, la cosa fue terrible porque en Telemundo se enteraron y casi me despiden, fue heavy. Fue un grave error. Terminé trabajando de lunes a jueves para Telemundo y de viernes a domingo para “Dos por uno”. Fue la peor experiencia que tuve en mi vida, porque escribir dos teleseries no se lo encargo a nadie. Y ahí se vio el resultado. A la producción de Estados Unidos le puse mucho más corazón, pero con “Dos Por Uno” fui súper descuidado. Y además era terrible porque fue mi primera experiencia en TVN, Y aunque no fue un fracaso, básicamente le fue bien porque a todas las teleseries de TVN les iba bien. Entonces, no estuve ahí, a esa teleserie no le puse corazón.

Actualmente te encuentras colaborando con el equipo de “Verdades Ocultas”. ¿Cómo evalúas esta experiencia?
Para mí es lo más entretenido, es una experiencia súper distinta. Los jefes de guión son Verónica Saquel y Carlos Oporto, entonces son ellos los que llevan la historia, su historia. Yo entro un poco como un invitado. Y lo he tomado así. En ningún momento he pensado “oh, qué ganas de llevar las riendas de este equipo”. Al revés, siento que ellos conocen la historia demasiado bien. A veces estamos en una reunión y ellos me dicen: “acuérdate que a ella le pasó esto” y empiezan a hablar de personajes que yo no vi. Entonces, ha sido súper entretenido. Estamos en la etapa de hacer la próxima temporada, yo aporto tirando ideas y hago sugerencias. Y todo esto es por una cosa práctica, los guionistas llevaban mucho tiempo sin tener vacaciones. Entonces, en un momento el canal les pidió otra temporada más y ellos exigieron vacaciones. Hubo un momento que, para que uno saliera, tenían que haber un reemplazo. Y ahí me propusieron y me he quedado. Me ha encantado porque el trabajo, es mucho más liviano que ser un jefe de guion, ya que me permite hacer esto y, además, desarrollar la idea de una serie. 

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