Este lunes se cumplirán 34 años desde la muerte de Freddie Mercury y solo una persona en este mundo puede decir que conoció íntimamente el esplendor y la oscuridad de la vida del cantante: Mary Austin.
Porque si hay amores de película, probablemente la relación que tuvo el intérprete con quien fue su devoción y mejor amiga, daría para una historia de varios capítulos. Algo de ello pudo verse en «Bohemian Rhapsody», la cinta biográfica del cantante que protagonizó Rami Malek, como el vocalista de «Queen», y Lucy Boyton, en el papel de Austin.
Durante casi una década, Mercury estuvo vinculado sentimentalmente con Mary, y aunque el lazo amoroso se quebró luego de que el cantante aceptara su orientación sexual, la pareja siguió unida en una férrea amistad que duró hasta la muerte del artista, ocurrida en 1991.
«Todos mis amantes me preguntaron por qué no podían reemplazar a Mary, pero es simplemente imposible», detalló Freddie en una entrevista concedida en 1985. «Mi única amiga es Mary y no quiero a nadie más. Para mí ella era mi pareja. Para mí, era un matrimonio. Creemos el uno en el otro, eso me basta», aseguró.
Justamente será Austin, quien tras años de cierta discreción sobre el vínculo que la unió con el cantante, hablará de aquella querida relación de manera pública. Y lo hará a través de «A Life in Lyrics», el libro que lanzará el 1 de septiembre de 2026, en cuyas páginas dará cuenta de historias y recuerdos con Freddie Mercury, además de fotografías de su colección privada y letras de canciones inéditas compuestas por el intérprete británico.
El gran alivio
La máxima heredera de la fortuna del cantante, además de su mansión en Kensington y las posesiones que se encontraban al interior de ella, conoció a Mercury en 1969, un año antes de la formación de la banda.
Al igual que el cantante, Mary Austin creció en una familia de clase media trabajadora en Battersea, un barrio al sur de Londres. Sus padres eran sordos y se comunicaban mediante lenguaje de señas.
Mary tenía 19 años y Freddy 24 cuando este último visitó la tienda de ropa donde trabajaba la entonces joven. Desde el primer momento percibió en el cantante características muy especiales.
«No se parecía a nadie que hubiera conocido antes. Tenía mucha confianza en sí mismo, algo que yo nunca había sentido», añadió. «Crecimos juntos. Me cayó bien y a partir de ahí todo siguió igual», detalló Austin en una entrevista con Daily Mail en el 2013.
Con el tiempo, la pareja se enamoró y decidió vivir juntos. En la navidad de 1973, Mercury le propuso matrimonio a Mary, cuestión que, según reveló la misma involucrada, fue una petición sorpresiva.
Sin embargo, años más tarde Freddie rompió el compromiso, al tiempo que su aspecto físico comenzó a deteriorarse. Austin sospechó que algo no andaba bien. Su primer pensamiento la llevó a sospechar que el cantante la engañaba, pero más tarde comprendió la situación cuando, en 1976, el artista le confesó su homosexualidad.
«Fue un alivio escucharlo de él», detalló Mary Austin en el documental «Freddie Mercury: The Untold Story». «Sentí que me había quitado un gran peso de encima. Una vez que lo hablamos, volvió a ser como la persona que conocí en mis primeros años».
Perder a la familia
No obstante el quiebre romántico, los ex enamorados nunca se separaron completamente el uno del otro. Austin vivió al interior y fuera de la mansión del frontman de «Queen», apodada «Garden Lodge». Así, Mary y Freddie compartieron vivienda durante dos décadas y fue ella quien lo acompañó y cuidó hasta el día de su deceso por causa del SIDA.
«Vivimos esos 20 años y tantos juntos. Bajo el mismo techo. Juntos emocionalmente», detalló Austin a Daily Mail, asegurando que quedó devastada con la muerte de su gran amigo. «Perdí a mi familia, de verdad. Él lo era todo para mí».
Mercury tenía 45 años. A Mary Austin le heredó su casa, bienes y una participación financiera en «Queen». La mujer, ante la revelación del legado material del cantante, sintió que le había dejado «demasiada carga con la que lidiar. Sentía que no podía estar a la altura».
Aun así, Mary Austin vivió por más de 30 años en el lugar. Sin embargo, en febrero de 2024 decidió ponerlo a la venta. «Ha sido un placer vivir aquí y tengo muchos recuerdos maravillosos. Desde que Freddie y yo cruzamos la legendaria puerta verde, ha sido un lugar de paz, la casa de un verdadero artista, y ahora es tiempo de compartir esa paz con otra persona», declaró a People.
Claro que, como la propiedad no se encuentra enlistada públicamente, al día de hoy no se sabe si esta fue o no vendida.
Vida en privado
Tras la ruptura sentimental con Freddie, Mary fue muy cautelosa con su vida privada. De su matrimonio con el pintor Piers Cameron tuvo a sus dos hijos en la década de los 90. El cantante fue padrino del primero.
Posteriormente estuvo casada con el empresario Nick Holford, relación que fue breve y culminó en divorcio.
Con todo y a pesar del tiempo transcurrido, Mary Austin, de actuales 74 años, sigue recordando con nostalgia al icónico cantante. «Echo de menos la diversión, el humor, su calidez, su energía», detalló en 2023 a la BBC.













