Natalia Rodríguez, conocida por el público chileno como «Arenita» de «Yingo», fue confirmada como una de las participantes de «El Internado», el nuevo reality show de Mega. El programa reunirá a distintos personajes públicos en un entorno de encierro y competencia culinaria, poniendo a prueba tanto sus habilidades como su capacidad de convivencia.
En sus primeras declaraciones oficiales, Rodríguez explicó sus motivaciones para aceptar el desafío. «Reconectar de manera auténtica con la audiencia y consolidarme como un referente que pueda inspirar y liderar conversaciones», dijo.
Uno de los ejes centrales del reality será la cocina, donde los participantes deberán alimentarse entre ellos. En ese contexto, «Arenita» fue clara al anticipar posibles conflictos si no hay una distribución equitativa del trabajo.
«Espero que ojalá aprendan antes de la competencia para que no dejen al resto de los participantes la responsabilidad de alimentarlos. Ahí yo creo que todos vamos a tener que cooperar por igual, porque de lo contrario obviamente va a haber roces», aseveró.

Ex «Yingo» es la nueva confirmada para «El Internado»
Natalia Rodríguez también compartió cómo se describe a sí misma, dejando en claro aspectos de su personalidad que podrían marcar su paso por el encierro:
«Leal, empática, colaboradora. Soy transparente también, y soy de una sola línea. Sin dobles caretas. O es blanco o es negro conmigo. Te amo o te odio. O te paso o no te paso. Soy directa también. Voy con una mente abierta y la humildad suficiente como para aprender cosas nuevas, destacó la ex «Yingo».
Desde Dinamarca, donde reside hace varios años, «Arenita» reconoció que estar lejos de sus seres queridos podría afectarla emocionalmente durante su participación.
«No sé cómo lo voy a tolerar, y probablemente me baje algún día la melancolía», dijo.
Además, señaló aspectos personales que podrían jugarle en contra: «Soy enojona, especialmente cuando tengo sueño».
La influencer también fue clara respecto a sus límites dentro del encierro, especialmente en lo que se refiere a la convivencia y la higiene. «No tolero bien los malos olores ni la falta de higiene, especialmente en la cocina. Por ejemplo, que venga una persona y corte con un cuchillo la carne y con el mismo cuchillo los vegetales, me daría mucho asco», destacó.
Y finalmente, advirtió: «Me molestaría mucho que no respeten mi espacio y mis cosas. Ahí me bajaría el Chucky».
















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