Poco a poco se van revelando los nombres que serán parte del nuevo reality de Mega, «El Internado«. Esta vez fue el turno de Maluco, reconocido integrante del grupo «Café con Leche» y protagonista de la icónica frase «está vivo Maluco».
Este miércoles, en «Mucho Gusto» se confirmó al tercer participante que ingresará al encierro del espacio de telerrealidad del canal de Bethia. Ahí, el artista deberá mostrar sus habilidades en la cocina, aunque él reconoce no tener muchas.
Al ser consultado por su regreso a Mega, canal donde fue parte del exitoso programa juvenil Mekano, el cantante indicó que «primero que todo, agradecido de Mega por la oportunidad. Es un placer inmenso poder seguir acá en el canal y poder dar un segundo tramo de la película».
Sobre sus habilidades en la cocina, el brasileño indicó que «espero que me vaya muy bien. No sé cocinar, soy un cero a la izquierda, pero espero superarme siempre».
La convivencia en «El Internado»
Con respecto a cómo siente que será la convivencia dentro de «El Internado», el cantante confesó que «me tengo que preparar con los malos hábitos que tengo, que son arreglarme y ordenarme como persona para poder pasarlo bien en el encierro».
«Yo creo que en este reality, todo lo que hicimos afuera, como lo que hay en nuestro pasado y lo que vamos a vivir ahora en el presente, es lo que importa para tratar que nuestro futuro sea mejor y la gente nos vea como somos realmente. Estamos dispuestos para la escena y pasarlo bien«, reflexionó Luciano Maluco.
«Uno tiene que presentarse en lo cotidiano y en la academia tal como es», acotó.
«Daré lo máximo»
Para el cantante esta es una experiencia nueva pero confía que con la guía de Yann Yvin su paso por la academia será más amena. «Por él daré lo máximo que pueda para que mínimo, pueda aprender. Esa es mi meta, y si puedo llegar al final, fantástico«.
«Lo mío será la buena onda, la entretención, la mediación y también cantar. Vengo como una estrella fugaz, dándolo todo porque ‘Maluco ta’ más vivo que nunca’. Aguantaré como se debe, pero sin llorar», cerró.
















