En el capítulo 156 de la exitosa teleserie nocturna de Mega, «Los Casablanca», Raimundo (Francisco Reyes) se sincerará con Iván (Pancho Melo) y le pedirá perdón.
Tras entregarte los títulos, para hacerle el traspaso del campo a su hermano, el dueño de la Viña Ítaca reconocerá su derrota.
Sin embargo, por primera vez le hablará desde el corazón al empresario hotelero. «Todo lo que pasó, pasó porque para mí fue más fácil no ver lo que estaba ahí, delante de mis ojos. Miranda, mis hijos, Carla, a ti».
«Lo que quiero decir es que para mí siempre fue más fácil, más cómodo, creer que yo siempre estaba en lo correcto. Y que tú estabas equivocado. Ese estigma que tienes desde chico. Tú me lo dijiste una vez, me dijiste que yo nunca había sido capaz de mirarte, de protegerte, de ayudarte. Y sí, tal vez no fui el hermano que necesitabas«, admitirá Raimundo.
«A ver si estoy entendiendo. ¿Me estás pidiendo perdón? ¿Te estás disculpando? Esto no lo vi venir. ¿Qué pretendes?», le preguntará Iván desconcertado.
Raimundo se confesará con Iván en «Los Casablanca»
«Solo decirte que a mí me gustaba entrar en guerra contigo, me gustaba ganarte, como juego. Y nunca me di cuenta del daño que eso te hacía. No quiero más guerra. Estoy cansado«, continuará el vinicultor.
«Tú siempre me odiaste desde niño, porque pensabas que yo me sentía superior a ti. Yo no me daba cuenta de eso, hasta que te vengaste de mí quitándome a mi mujer y ahí sí yo comencé a odiarte, con toda mi alma. Ese odio se transformó en obsesión, una obsesión que no me permitió ni siquiera ver a mis hijos», subrayará Raimundo, quien ahondará en el pasado de Iván.
«A lo mejor lo único que necesitabas era cariño, un cariño que yo como hermano no fui capaz de darte. Lo que te quiero decir Iván, por la mier… ¡Eres mi hermano, hue…! Y yo no tengo un put… recuerdo de alguna vez que nosotros dos nos hayamos abrazado«, lanzará Raimundo entre lágrimas.
Sin embargo, esas palabras provocarán que Iván se descontrole totalmente y termine expulsándolo de su casa. «Ya, cállate, no seas cursi. Además tampoco eres tan importante para mí. ¡No tengo tiempo ni ganas para escucharte! ¡No quiero escucharte! ¡Andáte de mi casa!«, le gritará Iván a su hermano, recalcando que «llegaste 30 años tarde».
















