Tras 26 años en Chilevisión y un breve paso por TVN, Carlos Valencia asumió en 2025 el desafío de liderar el área de entretención de Mega. Con una carrera marcada por éxitos como «Primer Plano» y «Gran Hermano», el director analizó en una profunda entrevista con BioBioChile el crítico escenario que atraviesan los canales chilenos, deteniéndose especialmente en la delicada situación de la señal estatal y de La Red.
Para Valencia, la crisis de la televisión abierta no afecta a todos por igual, pero la situación de la señal pública es, a su juicio, un tema de Estado. «Yo creo que TVN no puede desaparecer», enfatizó el profesional a BioBioChile, destacando el rol territorial que ninguna otra señal ha logrado equiparar: «La cantidad de lugares que llega TVN, o sea, en regiones hay lugares que solo llega TVN», advirtió.
Sin embargo, el director es claro en que la nostalgia no basta para sostener una estructura que hoy parece desconectada de la rentabilidad publicitaria. Según Valencia, la continuidad de la señal pública exige una «reformulación profunda», entendiendo que el mercado chileno está girando hacia un modelo de «un solo canal grande», similar a lo que ocurre con Telefe en Argentina o Globo en Brasil.
El diagnóstico de Carlos Valencia sobre el futuro de TVN y La Red
Frente a las voces que vaticinan el fin de la televisión abierta, Carlos Valencia defiende con fuerza el valor de los contenidos gratuitos en un país polarizado. «Yo creo que la entretención es un derecho humano», lanzó el ejecutivo, argumentando que para gran parte de la población, la TV sigue siendo el principal y único panorama.
«Cuando dicen que ya nadie ve televisión, se olvidan de la población más adulta, se olvidan de que están arriba de los 50 años, se olvidan de la gente de regiones… La gente en torno a la televisión reúne a la familia y les crea un panorama que es gratis y de calidad», planteó Valencia.
La competitividad extrema en Chile
Valencia identifica un problema estructural único en el país: la lucha de cuatro canales por ser el número uno, algo que eleva los costos a niveles difíciles de sostener. «En todos los países hay un canal grande y los demás chicos… Aquí esos cuatro canales grandes siguen compitiendo por ser el más grande», explicó.
Desde su nueva vereda en Mega, el director asegura que la exigencia es total: «Este canal, siento yo, que no se puede permitir no ganar». Pese a la fragmentación, Valencia insiste en que la televisión sigue siendo el gran elemento de unión nacional: «Da lo mismo si la Gala la ve alguien de derecha, de izquierda, ateo, evangélico. Todos lo disfrutan por igual… La televisión tiene que ser un elemento de unión, más que de diferencia en un país tan polarizado», concluyó.















