Un poco más de un año duró la felicidad como matrimonio de Marité Matus y Camilo Huerta. O tal vez mucho menos, a la luz de la declaraciones que realizó la influencer tras el quiebre con el ex chico Yingo.
En julio de este año, la ex señora de Arturo Vidal confirmó a través de sus redes que la relación había llegado a su fin, luego de cuatro años y medio de compromiso, tres de los cuales fue como pololos. La pareja se casó en enero de 2024 con una celebración apoteósica, en un tiempo en el que ya se encontraban conviviendo en la casa de Matus ubicada en Colina.
Fue en su Instagram donde la empresaria detalló las razones que habían llevado al quiebre con Huerta. En medio de acusaciones de «haberlo mantenido», Matus reveló otros aspectos que deterioraron irreversiblemente la relación.
«No buscaba a un hombre que me mantuviera, ni a un padre para mis hijos, buscaba un compañero. Alguien con quien crecer, reír, soñar. Pero no ocurrió», escribió en la oportunidad.
Una relación enferma
De todo el tiempo que estuvo junto a Camilo Huerta, Marité Matus consignó que el matrimonio no fue el detonante de los problemas, ya que estos venían desde hace mucho antes. Reconoció que «las relaciones no terminan de un día para otro», que la crisis viene «desde hace mucho tiempo». Que por ello decidió separarse. «Aunque hay quienes ven en ese tiempo (de matrimonio) como ‘poco’, para mí fue una eternidad llena de aprendizaje, de intentos, de esperanza… también de mucho dolor».
Al respecto, detalló que «cuando el compromiso emocional no está, cuando hay gritos, insultos, silencios duros, cuando ya no hay paz ni armonía para tus hijos, es momento de tomar decisiones».
Y agregó: «Toqué fondo, me enfermé. Perdí mi energía, la alegría, la claridad, me sentí cansada y vacía y eso no lo merezco», dijo sobre un vínculo que consideró enfermo.
«Para mí, un matrimonio tiene que ser 50-50. Porque el amor no es suficiente si no hay voluntad, la relación deja de ser amorosa y se vuelve injusta», dijo Marité Matus sobre la importancia de ser pareja y compañeros.
Sueños de paternidad
Tras el quiebre, solo la influencer ha dado cuenta del difícil proceso de separación, mientras Huerta se ha mantenido en silencio y alejado del ojo público.
A fines de julio, «Primer Plano» abordó el quiebre de la pareja e incluso intentaron tener un contacto con el ex rostro televisivo. En la ocasión, un equipo del programa llegó hasta la casa de los padres de Huerta, interceptándolo en el camino hacia la entrada de la vivienda. Pero al ver las cámaras, el ex Yingo apresuró el paso, ingresó a la casa y no quiso hablar con el citado medio.
De manera posterior, el periodista Luis Sandoval en «Que te lo Digo», aseguró que Camilo Huerta está muy dolido porque quería formar una familia y no solo tener una esposa. «Tenía la gran ilusión de convertirse en padre junto a Marité. Era un sueño, su gran anhelo y se vio postergado», explicó sobre el «luto» y «duelo» que estaría sufriendo el preparador físico.
Otra mujer
Pero recientemente fue Cecilia Gutiérrez quien entregó algunas luces sobre el estado de Huerta, posteando una fotografía que subió a su Instagram.

La imagen le fue compartida por un ‘paparazzi’ que lo captó, al parecer, en el aeropuerto, aunque que no se entregaron más detalles de la situación.
No obstante todo el revuelo y el consiguiente ostracismo del personal trainner, también se ha revelado que no todo ha sido tan malo en su vida tras el fin de su matrimonio. Según Hugo Valencia, Huerta, posteriormente, sostuvo un romance con otra mujer, razón por la que «no anda triste y llorando por el quiebre con Marité Matus», aclaró.
















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