Nicolás Oyarzún e “Isla Paraíso”: “A la gente le gusta que se muestre Chile”

Después de un año y medio grabando “Perdona Nuestros Pecados”, el actor asumió de inmediato el nuevo proyecto, que lo aleja completamente de lo que fue Gerardo Montero. En conversación con Fotech.cl conversó respecto a este tema y nos entregó detalles de su personaje y de las grabaciones que se llevan a cabo en Chiloé.

Estuviste casi dos años grabando “Perdona Nuestros Pecados” y en menos de un mes comenzaste a trabajar en “Isla Paraíso”. Descanso al parecer no hubo…
De hecho no paramos. César (Caillet), Pao (Volpato), Etienne (Bobenrieth) y Carmen Disa veníamos de “Perdona Nuestros Pecados” y la pre producción, el periodo que uno comienza a leer los capítulos, el proceso de lectura, lo tuvimos cuando nosotros estábamos aún grabando la teleserie.
Para mí el ejemplo es, si yo soy futbolista, estoy siempre en la banca y un día el técnico te dice “Nicolás, tienes que entrar a jugar” es el momento en que tienes que entrar a hacerlo, entonces cuando me dijeron está este proyecto pensé ‘está súper encima, son dos años, pero hay que hacerlo y como sea’. Mi única preocupación fue sacarme el bigote, porque el bigote de Gerardo se transformó casi en una religión, y luego tratar de hacer algo lo más pulcro posible de acuerdo a la historia y ojalá distinto a lo que venía haciendo durante tanto tiempo en pantalla, me puse las pilas al tiro.
Lo encontré bueno, me gustó no tener ese periodo de descanso porque a veces yo había estado en proyectos en otros canales en donde estaba seis meses parado y después vuelves como sin training. Aquí yo vengo con uno full, lo único que con otro personaje, pero si lo cambiamos rápido estamos súper prendidos, el equipo que está detrás de cámaras es el mismo de “Perdona Nuestros Pecados”, entonces estamos todos full, la conexión es perfecta, somos un clan.

Cuéntanos un poco sobre tu personaje en “Isla Paraíso”.
Mi personaje se llama Franco León, el hijo de Francisco Melo, Óscar León, que vive en esta isla en donde habitan puros hombres y la vida funciona a diario como un grupo de cromañones. Nos bañamos cuando queremos, vemos partidos de fútbol, no nos arreglamos mucho porque nadie nos mira y de repente llega una micro llena de mujeres por un proyecto que hizo el Padre Gabriel (Andrés Velasco) y la vida de Franco cambia.
Este personaje es muy noble, inocente, no tonto, muy simpático y sonriente, soñador. Él está condenado, entre comillas, a heredar todo lo de su padre pero él no quiere, desea hacer otras cosas, quiere viajar con sus amigos por ejemplo, irse a Italia con ellos, pero en esa micro baja Sofía (Monserrat Ballarin) y le cambia el objetivo. Este cabro se enamora a primera vista entonces es entretenido como este joven, de esta isla, criado toda la vida entre puros hombres se enfrenta al amor pero cotidiano, a diario, de encontrarse todos los días en la calle con su objetivo emocional, entonces es súper bonito porque hay torpeza, sin ser bruto, él no está acostumbrado a esto, al amor cotidiano. Piensa que estos cabros tenían que pegarse un pique gigantesco a Castro para de repente conocer a alguna chiquilla, entonces ahora ellas vinieron para acá y eso cambia la vida de Franco y de todos los personajes de esta Isla Paraíso.

Estuvimos acompañándolos en las grabaciones y el clima a veces es bien complicado, ¿cómo han sido las grabaciones con eso?
Este es el tercer proyecto que me ha tocado viajando, de hecho la primera teleserie que hice, que fue con este mismo equipo cuando estaba en otro canal, fue también viajando y lo que me gusta de eso es que la escenografía es real por lo tanto tiene vida.
A mí me gusta, sobre todo acá donde hay un clima bastante caprichoso, que quiere hacerse notar. Me agrada que haya otro protagónico que sea el clima, me encanta que llueva y no llueva. Tú viste, estamos todos mojándonos, con capas porque si estamos grabando acá y llueve, hay que mostrar la lluvia. Además el barro y el frío a uno también le sirve porque te interviene como actor, no es lo mismo que yo me ponga a conversar contigo en el Caribe que en la Antártica, entonces uno eso lo toma y lo trata de incorporar y sirve, sirve mucho.
Además, a mí me encanta particularmente Chiloé, porque tiene un misticismo que es innegable y la gente lo sabe. Hay que hacerle justicia, hay que venir y mostrarlo. A la gente le gusta que se muestre Chile, las teleseries de viaje y sobre todo éste que tiene carácter, que de repente le da la tontera y se puso a llover. Me encanta.

Nicolás, ahora estarás en una vespertina luego de haber participado en la nocturna. ¿Existe alguna diferencia en las producciones según su horario?
No te podría decir específicamente cuál es el cambio que existe entre una y otra, lo que sí, este proyecto es muy distinto al del que venía yo y que estaba más acostumbrado a hacer.
Esta es una comedia romántica y me parece muy atractivo enfrentarme a este proyecto porque se me hace un desafío bastante complejo ya que hay un factor lúdico que hay que desarrollar, la frescura y todo eso. No sabría decirte cuál es la diferencia real de horario, sí por ejemplo con el de las tres de la tarde, donde yo tuve la oportunidad de estar en “Dama y obrero”, entiendo que sí, es un melodrama pero también en la noche hay comedias románticas, quizás hay temas que se pueden tocar que no se puede a las ocho.

Se supone que en algún momento “Isla Paraíso” debería competir en el horario con la próxima teleserie de Canal 13. ¿Qué se siente al saber que podrían volver a competir con una producción dramática nacional y de otro canal?
Me parece perfecto, hay una frase cliché que dice que “toda competencia es buena” y los clichés son eso porque tienen mucho sentido y toda la gente lo dice.
La competencia es súper buena, encuentro que si se activan todas las áreas y la competencia es sana, y ojalá todas encuentren un puerto o encuentren las respuestas que sean convenientes, yo feliz y todos nosotros también porque no solo es más pega para los actores sino que lo es para camarógrafos, productores, sonidistas, utileros, vestuaristas, peluqueros, puedo seguir… pero yo feliz, es más, siento que la competencia además le entrega la posibilidad al público de empezar a generar más carácter y comenzar a escoger,  eso genera una exigencia en las producciones para que el público te escoja. Ojalá se activen todas y que a todas les vaya bien.