Es un día triste para el cine y los cinéfilos. Este sábado y a los 79 años falleció la actriz estadounidense Diane Keaton, leyenda de Hollywood y musa predilecta del director Woody Allen.
El inesperado deceso de la destacada figura del séptimo arte ocurrió en su estado natal, California, según informó un portavoz de su familia a través de un comunicado que envió a la revista People, en el cual no se dio a conocer la causa de su muerte. El escrito aprovechó de pedir privacidad y respeto para sus allegados.
De nombre real Diane Hall (Keaton era el apellido de soltera de su madre), la actriz nació en Los Ángeles, Estados Unidos, en 1946, y era hija de un ingeniero civil y de una dueña de casa que cantaba y tocaba el piano.
De joven se trasladó a Nueva York para estudiar interpretación en la universidad. Empezó a actuar en el teatro con papeles en obras de Broadway, para dar el paso al cine en 1970 con la película «Amantes y otros extraños».
Figura multifacética
Su salto definitivo a la fama fue gracias a su interpretación de Kay Adams, la novia y posteriormente esposa de Michael Corleone (encargado por Al Pacino) en la saga «El Padrino».
«Yo creo que me eligieron (para el rol) porque era un poco excéntrica. Por ejemplo, yo no leí el libro hasta que firmé el contrato. Hasta ese momento no sabía nada de ‘El Padrino'», relató a People en 2022.
Entre sus otros trabajos destacan las películas «El padre de la novia», «El club de las primeras esposas», «Sleeper», «Love and Death», «Looking for Mr. Goodbar» y «Something’s Gotta Give».
Diane Keaton también se puso a las órdenes de Woody Allen -su pareja por largo tiempo y al que siempre apoyó- en clásicos como «Manhattan», «Annie Hall» (por la que ganó un premio Oscar), «La última noche de Boris Grushenko» y «Días de radio», entre otras. A lo largo de su carrera, además, recibió dos Globos de Oro y un Bafta.
Un ícono diferente
La actriz sobresalió por su versatilidad, pasando del drama a la comedia, y por explorar la dirección y producción cinematográfica con filmes como «Héroes a la fuerza» y «Hanging Up».
Junto con su calidad interpretativa, fue una figura de Hollywood que se diferenció por su forma distintiva de mostrar a la mujer en la industria del cine. Keaton siempre desdeñó las modas ‘estilo diva’, apostando por pantalones, sombreros, chalecos y corbatas. Al mismo tiempo, se definía como un poco loca y anticirugías estéticas.
Asimismo, la actriz era una apasionada por la fotografía y la arquitectura, temas a las que dedicó varios libros.
Diane Keaton nunca contrajo matrimonio, pero sí tuvo dos hijos, Dexter y Duke, a los que adoptó en 1996 y 2001, respectivamente. «Hoy pensaba que soy la única actriz de mi generación que ha sido soltera toda su vida. Me alegro mucho de no haberme casado. Soy un bicho raro», declaró en una oportunidad.
«Hay gente que ilumina una sala, ella ilumina todo un bulevar», escribió Woody Allen acerca de Keaton en su libro autobiográfico «A propósito de nada».
Su desaparición física implica el adiós de una actriz extraordinaria y de un icono gigante del feminismo.
















