«Mucho Gusto»: Jordi Castell pide disculpas públicas y cuenta su versión de bullado incidente de agresión

El fotógrafo fue acusado de insultar y golpear en la cara a una señora de avanzada edad, luego de un encontrón vivido en la vía pública, en la comuna de Vitacura, el que terminó con ambas partes intentando prestar declaración en carabineros.

En conversación íntima con Diana Bolocco, en «Mucho Gusto», Jordi Castell expresó: «Es chocante igual, desdoblarme y ver cómo puedo llegar a reaccionar o exaltarme de esa forma (…) yo nunca le pegué en la cara, le pegué a la puerta de su auto. Le pegué después que la señora me insultó. Me dijo ‘degenerado’, me dijo un par cosas bien ofensivas y terminó con el ‘degenerado’».

Además, reflexionó: «Ahí está mi primer error, yo me exalté, claro. Ya que la hija de la señora -que a todo esto no sé por qué no da la cara-, me exige disculpas públicas y, claro, mi primera gran disculpa pública es exaltarme cuando me tratan de degenerado y denostan mi sexualidad. Ahí es donde cometo un gran error, defender una dignidad que creo que por ser homosexual no debo tener».

Por otro lado, el comunicador aclaró: «Jamás dije ‘vieja mongólica, guatona, ordinaria’, no sé qué otras cosas dijeron que yo había dicho. Jamás dije ‘mongólica’, tengo una ahijada Down, no podría ser tan imbécil y pisarme tanto la cola y decirle mongólica a alguien cuando tengo razones sentimentales de sobra. Ahí partió todo mal, yo me exalté y disculpas públicas por perder el control, por verme afectado cuando alguien se pega a la bocina».

Finalmente, Castell pidió disculpas públicas, pero mezcladas con su descontento en cuanto al trato que reciben las personas homosexuales en pleno 2019: «Voy a decir algo súper incorrecto, pero voy a aprovechar de pedir disculpas públicas porque la próxima vez que alguien me diga degenerado voy a contar hasta tres y voy a ver cómo reacciono, pero no te garantizo que reaccione de buena forma. Porque no puede ser que en el año 2019, a media cuadra de mi casa, alguien se toma la libertad de tratarme de degenerado porque me exalté porque me tocaron la bocina. Dime lo que sea, insúltame de lo que sea, pero hasta cuando voy a seguir escuchando que por la sexualidad que no elegí, tengo que ser descalificado. No puede ser, basta, hasta cuándo. Sí, disculpas públicas, me excedí, me sacaron los choros del canasto».