Este sábado, Mariela Sotomayor será una de las participantes de «La Divina Comida«, espacio en el que distintas figuras intentan ser el mejor anfitrión del programa. En la ocasión, la periodista revelará un duro episodio que vivió con su ex pareja, cuando ella se aprestaba a entrar a «Tierra Brava», el pasado reality de Canal 13.
En el capítulo, además de la periodista, estarán Fran Maira, Francisco Sanfurgo y Pancho del Sur. Fue cuando el grupo cenaba en su casa, que la panelista de farándula contó detalles de su compleja relación con su ex pareja.
«Mi historia de mi separación ha sido lejos la historia más terrible que a mí me ha tocado vivir. Muy pocas personas saben«, indicó la periodista en el programa de Chilevisión.
Luego de esa introducción, Mariela explicó que, «cuando yo me fui al reality, yo lo dejé a él cuidando a mis hijos. Pero imagínate después de todo lo que pasé, y él me cobró por quedarse aquí, en esta casa«.
El relató impresionó a Fran Maira, quien cuestionó el actuar del ex de Sotomayor. «¿Cómo te va a estar cobrando?, que hue… más barza«, soltó.
Mariela Sotomayor le tuvo que pagar a su ex pareja por cuidar a sus hijos
«Yo le dije: ‘Mira, tengo esta oportunidad de irme a este reality, voy a ganar buenas lucas’. Y me dijo: ‘Bueno, yo te cobro un palo y medio mensual por ir para allá’. Porque según él, decía que dejaba de trabajar. Yo la verdad es que nunca vi nada de los frutos de lo que trabajaba», detalló la periodista.
Al ser consultada por Pancho del Sur si es que pagó el monto que le pedía su ex, la comunicadora explicó que «yo me acuerdo de que esa vez le dije: ‘Sabes qué, yo un palo y medio mensual no tengo; setecientos cincuenta, sí’«.
En tanto, al ser cuestionada la actitud de su ex pareja, Mariela Sotomayor sinceró que «yo creo que he hecho muchas cosas que no están bien, en el sentido que he soportado muchas cosas que no debía haber soportado».
«He aceptado muchas cosas que nunca debería haber aceptado. Yo llegué a un minuto que los golpes, los moretones, mientras no me dolieran y se me pasaran, y no viera que tenía mi piel morada, ya no me dolían. Porque me volví resistente», reflexionó la opinÓoga.
















