Un fuerte remezón sacude a la farándula chilena tras la denuncia pública de Nidyan Fabregat, quien realizó una transmisión en vivo en Instagram acusando a su expareja de violencia intrafamiliar. El registro encendió las alarmas y generó un inmediato impacto, no solo por la gravedad de sus palabras, sino también por el contexto en el que aseguró que ocurrieron los hechos.
En el video, la modelo expuso una situación que, según su relato, no solo la afectaría a ella, sino también a su hija. En medio de la transmisión, lanzó duras acusaciones contra Sebastián Ballesteros, asegurando que los episodios habrían ocurrido frente a la menor.
«Me gritaste y me pegaste frente a mi hija… Ya me maltrataste, maltrataste a mi hija y quieres que la gente no se entere. Estás calmado porque sabes que te estoy grabando», expresó.
La situación se volvió aún más delicada cuando agregó: «Ahora tú me echas a la calle, sabiendo que estoy sola, que no tengo a nadie aquí. Lo sabes y te aprovechas de eso. Todo el mundo va a saber quién eres».
Según lo mostrado en el live, la modelo decidió contactar a Carabineros en ese mismo momento, dejando en evidencia la urgencia del escenario que estaba viviendo.
La respuesta de la expareja de Nidyan Fabregat
Tras la viralización del registro, la reacción no tardó en llegar. A través de un video, Sebastián Ballesteros entregó su versión de los hechos, rechazando categóricamente las acusaciones y apuntando a una supuesta manipulación.
«Gratuitamente me destruyeron todo lo que me había costado armar hasta ahora. Yo no soy la persona que cuentan. Lamentablemente por el hecho de ser mujer claramente todas la van a apoyar y está bien con el fin de solo contar una parte y destruirme», dijo.
En su descargo, también cuestionó la forma en que se difundió la denuncia: «Es una pena que agarren el teléfono, hacer un live y contar la historia que a ti te favorece contar para quedar mal y que la gente te apoye, sin tener la conciencia del daño que le haces a otra persona».
Además, aseguró que no ha podido defenderse en igualdad de condiciones: «vetado de todas las redes sociales, estoy bloqueado. No puedo hablar, no puedo manifestarme de nada. Es una lástima, una pena y espero que esto pase luego».
Acusaciones cruzadas y una polémica que crece
Lejos de calmar las aguas, el conflicto escaló aún más luego de que Ballesteros insistiera en que la versión difundida no corresponde a la realidad.
«Siempre hay que tener las dos versiones. Lamentablemente la gente ya está juzgando por una sola versión, que además una versión errada, son mentiras», dijo.
Finalmente, cerró su mensaje con una reflexión sobre el impacto personal de la situación: «Hay mucha manipulación y yo sé que el tiempo al final me va a terminar dando la razón y solo le pido a Dios que me dé la fortaleza para que esto pase y no absorber toda la mala onda que me está llegando»
















