Macca lo hizo de nuevo: “McCartney III”, una dulce forma de finalizar el 2020

El viernes 18 de diciembre de 2020 salió a la luz pública “McCartney III”, el eslabón final de la trilogía de trabajos discográficos caseros del ex Beatle. Este álbum se transformó en un agradable endulzante que nos vino muy bien para finalizar este año tan convulsionado. Alcanzó el liderazgo de ventas en Reino Unido y Estados Unidos, algo que Macca no lograba desde hace más de tres décadas. En una demostración de astucia y sentido del marketing, Paul postergó la salida de su nuevo álbum en una semana para no toparse con el estreno de “Evermore”, el nuevo trabajo de Taylor Swift. La apuesta resultó genial, pues pasado siete días le arrebató a Taylor el primer lugar en el ranking de álbumes en su país.

El primer “McCartney”, de 1970, fue el desahogo musical de Paul después del final Los Beatles en la forma de un álbum artesanal, con mucho aroma a granja, donde destaca “Maybe I’m Amazed”, una de sus mejores canciones post-Beatles. Diez años después, en medio del ocaso de su superbanda setentera “Wings” y saliendo de su escandaloso arresto en Japón por posesión de marihuana, Paul se relanza como solista con su “McCartney II”, en donde vuelve a hacer música artesanal y empieza a experimentar con sintetizadores. Ahora, en 2020, encerrado en la granja de su hija Mary, con todos sus conciertos y actividades congelados por la pandemia, Macca no encontró mejor manera de matar el tiempo de encierro que haciendo lo que mejor sabe. Desempolvó el traje de artesano, trabajó en canciones inconclusas y creó nueva música.

No creo que “McCartney III” esté a la altura de “Ram”, “Band on the Run”, “Flaming Pie” o “Chaos and Creation at the Backyard”, considerados por especialistas y fanáticos como sus mejores trabajos después de Los Beatles. Sin embargo, creo que está dentro de lo muy bueno que ha hecho. El energético instrumental “Long Tailed Winter Bird” hace recordar los inicios del “Sgt Pepper” o de “Venus and Mars” y “Back to the Egg” de Wings; “Find My Way” y “Seize The Day” son las típicas canciones “oreja” de Paul como “My Brave Face”, “Hope of Deliverance” o “Fine Line”. “Women and Wives” recuerda a “Clocks” de Coldplay; “Deep Deep Feeling” rememora a esas pequeñas sinfonías formadas por retazos de canciones como la del mítico lado B del disco “Abbey Road”y “Band On The Run”; “Lavatory Lil” y “Slidin” muestran que aún puede hacer rock fuerte y potente; “Deep Down” tiene un extraño toque con ese órgano estilo “Los Ángeles Negros”; finalmente, cabe destacar “Kiss of Venus” y “Winter Bird – When Winter Comes”, dos muestras de la que es quizás “la especialidad de la casa” de Macca: canciones acústicas folk a ritmo de galope. La saga fue iniciada con “Blackbird” y “Mother Nature´s Son” en el Álbum Blanco de The Beatles, y siguió posteriormente en canciones como “Heart of the Country” “Bip Bop”, “Mull of Kintyre”, “Put It There”, “Calico Skies”, “Great Day”, “Vanilla Sky” y “Jenny Wren”.

La canción con que cierra el disco tiene su historia aparte. “Winter Bird” es un pequeño “reprise” de la primera canción del disco, al estilo del “Sgt Pepper”, que sirve de preámbulo a la exquisita “When Winter Comes”, un descarte de “Flaming Pie” de los años 90, producido en ese entonces por el ahora fallecido George Martin y donde podemos apreciar a un McCartney a los 50 años con su voz en plena forma. Esta sencilla canción que habla de arreglar el cerco para evitar que los zorros ataquen a las gallinas y ovejas, eliminar el exceso de humedad en los cultivos de zanahorias y plantar árboles en la orilla del río refleja como pocas el momento que estamos viviendo en la humanidad, donde tenemos que guardarnos para enfrentar el invierno (el Covid) y aprovechar de juntar fuerzas y sabiduría para salir con todo una vez que esta pesadilla termine. Un verdadero himno de optimismo para estos convulsos tiempos.

Además de la música, caben destacar los “Lyrics Videos”, logrados cortos animados con las letras de algunas de las canciones del disco; el video oficial de “Winter Bird – When Winter Comes”, una exquisitez de animación; y el video oficial de “Find My Way”, en donde se aprecia a Paul tocando todos los instrumentos al más puro estilo de los videos caseros con los que nos hemos familiarizado en este último tiempo. Paul, como siempre, mantiene su mente abierta a las nuevas tendencias. Hasta se dio el lujo de incursionar en Tik-Tok.

Si este resulta ser su último álbum como solista estando con vida, creo que sería un hermoso canto de cisne para el músico pop vivo más importante del mundo en la actualidad. Macca tiene casi 80 años. El otrora “niño bonito” de la banda de Liverpool es un respetable anciano. Se nota en su rostro, y especialmente en su gastada voz, la que sin embargo aún puede usar con dignidad. Su amor por el arte lo lleva a seguir proponiendo música fresca, creativa e interesante, sin dar pena ni aparecer como un “artista del recuerdo” que se limita a girar a cuenta de su glorioso pasado, sino que compitiendo y cooperando de igual a igual con potencias artísticas actuales como Taylor Swift, Beyoncé, Katy Perry o Rihanna; y con la tranquilidad de un viejo maestro que ya no tiene que demostrarle nada a nadie.

Nos podemos considerar privilegiados de ver a este genio incombustible en acción. Aprovechémoslo mientras esté con nosotros.

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