A sus 93 años, Daniel Vilches enfrenta uno de los dolores más profundos de su vida: la partida de su esposa Mercedes Pineda, con quien compartió más de cuatro décadas.
En conversación con LUN, el comediante relató que tomó una drástica decisión apenas falleció su compañera. «Regalé todas las cosas de ella, porque los recuerdos matan. Todas las cosas se las llevó su hija, yo me quedé con los puros recuerdos, nada más», confesó con honestidad.
Además, recordó que Mercedes siempre tuvo claro dónde quería despedirse de este mundo. «Un día me dijo: El día que a mí me pase algo, yo quiero morir en Arica. Y dicho y hecho», contó emocionado, destacando que sus palabras se cumplieron casi como una premonición.
Daniel Vilches tomó dura decisión tras la muerte de su esposa
Daniel Vilches narró que la partida de su esposa fue tan repentina que nadie lo esperaba. «Llegamos a Arica en junio y se le quedó en Santiago toda su maleta con su ropa. Era para no volver. Y así, en dos días se fue. Tan repentina que todos estábamos sorprendidos. La sorpresa es la que te mata».
Sobre su personalidad, el actor la recordó con alegría: «Era una mujer muy alegre, contenta, le gustaba cantar, le gustaban mucho los valses peruanos. Tenía alma chilena con peruana».
Si bien reconoce que el dolor lo afectó incluso en su salud, afirma que poco a poco ha ido encontrando fuerzas. «Con todo lo que me pasó tenía la presión bastante alta, pero se me fue bajando de a poco… ahora está en 14,2, así que tranquilamente espero poder tomarme un pisco sour».
En este proceso, el cariño de su círculo cercano ha sido clave. «Ya se me está arreglando un poco el ánimo. Acá en Arica mis amigos me llevan a almorzar a sus restaurantes, me llevan a Tacna… me ayudan a distraerme», explicó.
El comediante también compartió su motivación para lo que viene: «Quiero trabajar un año más para despedirme. No quiero sentirme viejo, no estoy tan viejo todavía. Aún camino bien, la mente la tengo despierta, hablo perfectamente bien».
Finalmente, Daniel Vilches agradeció las muestras de afecto que ha recibido del público en estos meses difíciles. «Donde voy la gente me aplaude, me dan el pésame… el cariño de la gente es lo que a uno le encanta. Es un valor para seguir viviendo», cerró.
















