Durante su segunda función en el Movistar Arena de Buenos Aires, Andrés Calamaro dejó una de las escenas más comentadas de su tour: una versión de «Flaca» en clave Oasis, inspirada en una «hipótesis sonora» que oyó del creador de contenido Allcaraz.
El propio músico explicó que el experimento nació durante los ensayos. «Usamos el tono del disco para que los acordes sean más abiertos. Canto una octava más arriba y al final subimos un tono, cantando fuerte y con coros».
El resultado fue un giro inesperado para una de sus canciones más emblemáticas, que provocó euforia entre los asistentes.
Aunque muchos comentaron la influencia británica, Calamaro lo aclaró con humor. «Escuchamos la hipótesis de Allcaraz… Oasis no escuchamos. Estamos de gira, sin tiempo para escuchar música».
Cualquiera sea el caso, lo cierto es que tras la letra de «Flaca» se esconde una verdadera telenovela amorosa, que incluye sospechas de infidelidad, triángulos amorosos y una pelea entre cracks de la música trasandina.
La inspiración
Luego del éxito de sus shows en Argentina, ahora, cuando ya quedan pocos días para que Andrés Calamaro visite el país, será el turno para comprobar si el apodado «El Salmón» revive esa misma magia musical que se describía al inicio.
Primeramente, el cantante se presentará el 11 de diciembre en el Gran Arena Monticello. Dos días después, el 13 del mismo mes, sumará su participación al «Festival Santiago Rocks», a realizarse en el Espacio Riesco.
Toda una oportunidad para disfrutar del talento de un artista que se ha consolidado como uno de los grandes referentes del rock argentino. A los 13 años ya daba sus primeros pasos en la música, consagrándose con el tiempo no solo como un eximio solista, sino también integrando bandas musicales icónicas como «Los Abuelos de la Nada» y «Los Rodríguez».
En ese ir y venir, compuso la «Flaca. Un tema que hoy es considerado uno de sus clásicos. Fue inspirado por una decepción amorosa, nunca corroborada por el artista, pero que, tras el análisis de fechas de su vida personal y además de variados testimonios, diversos estudiosos lo han asociado con la relación que Andrés Calamaro tuvo con su entonces pareja, Mónica García.
«Puede entenderse como la sarta de mentiras inocentes que uno dice por amor, querer decir una y termina diciendo todo lo contrario», detalló en alguna oportunidad Calamaro, de acuerdo a testimonios recogidos por Radioacktiva.
El otro
Si «Flaca» hubiese nacido hoy, sería tendencia en redes en cuestión de minutos. La canción, lanzada en 1997 dentro del álbum «Alta Suciedad» fue sin duda un tema relevante en la carrera solista del artista argentino.
Cada una de sus estrofas esconde una historia de amor intenso, de celos desbordados y una amistad rota entre dos monstruos del rock argentino como lo son el mismo Calamaro y Charly García.
Mónica García y Andrés Calamaro se casaron en secreto en 1992 en España. Mónica no solo fue la esposa del cantante: también su mánager, compañera inseparable, pero al mismo tiempo la protagonista del drama que años después marcaría su obra.
Los problemas en la pareja surgieron cuando Charly García entró a escena. Mónica comenzó a trabajar estrechamente con el compositor de «Los Dinosaurios» para su proyecto «Say No More». Al principio, los tres eran inseparables —se hacían llamar «Los tres chiflados bien»—, pero tanta cercanía no terminó nada de bien.
Desconfiando de la Flaca
Andrés Calamaro comenzó a sospechar que entre su mujer y Charly García había más que una relación de compañerismo. Y el fantasma de la infidelidad se hizo presente en el grupo. Charly lo negó siempre, pero los rumores comenzaron a surgir como regadero de pólvora.
Las acusaciones crecieron, los dardos volaron por la prensa y la tensión escaló hasta insultos públicos, amenazas y uno de los quiebres más comentados del rock argentino.
En medio de ese caos, cuando la vida de Calamaro se incendiaba, nació «Flaca». La composición de frases melancólicas y desconfiadas se convirtió en el retrato poético de un amor tambaleante, lleno de dudas y de nostalgia por algo que se desmoronaba.
Andrés Calamaro nunca confirmó que fuera para Mónica, pero los estudios, las coincidencias de fechas y el tono emocional de la época, hicieron el resto.
















