El capítulo 231 de «El Jardín de Olivia«, que ya está disponible en Mega Go y que veremos este miércoles en las pantallas de Mega, Gabriel (Matías Oviedo) contará con una prueba irrefutable en contra del subprefecto Burgos (Juan Carlos Cáceres), a quien denunciará ante la fiscal Montes (Susana Hidalgo).
El comisario acudirá al café que se encontraba cerca de donde Gonzalo (Juan Carlos Maldonado) se reuniría con Bastián (Alonso Quintero), por lo que pidió las grabaciones de las cámaras del local. Las imágenes registradas no dejaban dudas: su superior «secuestró» al periodista junto a Omar (César Sepúlveda).
Santana incluso le mostró el video a Diana (Nicole Espinoza), dando cuenta de que con ello Burgos no tendrá más remedio que confesar su vínculo con Droguett. Así, podrán probar que la investigación contra Raúl (César Caillet) está viciada y podrán sacarlo de la cárcel.
Burgos contra las cuerdas
En la última escena de este episodio de «El Jardín de Olivia», sin saberlo, Burgos llegará hasta el mismo café que acudió Gabriel para pedir las imágenes de las cámaras. Esto, en un intento de protegerse de cualquier tipo de evidencia en su contra.
Sin embargo, se llevará una desagradable sorpresa por parte de la garzona del lugar al enterarse de que el comisario se le adelantó. Con esto, se dará cuenta del peligro que corre ante la jugada de su funcionario.
Mientras eso ocurre, Santana se comunicará con la fiscal Montes, a quien le solicitará reunirse con el fin de mostrarle la evidencia en contra del subprefecto. A pesar de todo, ella accede y en solo unas horas se llevará la sorpresa que le tiene preparada el funcionario policial.















