En el más reciente capítulo del podcast «¿Amiga, Supiste?«, conducido por Daniela Chávez y Gonzalo Sepúlveda, el invitado fue Juan Pedro Verdier, uno de los finalistas de «Mundos Opuestos 3«, oportunidad en la que abordó diversos temas, entre ellos su comentada pelea con Princeso. Dicho momento en el reality show de Canal 13 se emitió en enero y ocurrió cuando este último emplazó al uruguayo por amenazar con renunciar.
A tal nivel llegó la discusión entre ambos participantes que, incluso, la producción tuvo que intervenir para separarlos. Esto se convirtió, además, en la pelea más grande que tuvo Verdier en los meses que estuvo en el encierro.
Al ser consultado por su reacción con su polémico compañero, explicó que en esa oportunidad «él hizo algo que fue distinto a las cosas que hacía antes. Porque él cometía errores, o decía tonteras, o se caía en una prueba y le iba mal al equipo. Todo eso para mí era irrelevante».
Sin embargo, continuó, «en un momento se paró de forma desafiante conmigo, como enfrentándome a mí, y eso únicamente lo hizo porque estaba el equipo de producción para defenderlo. Pero yo, teniendo los motivos para hacerlo, le dije: ‘Te voy a hacer esto y esto otro’, y seguí por mi senda. Y él se paró desde el costado y me dijo: ‘¿Me escuchaste? Yo soy el rey del rating y ahora vas a ver…'».
«Creo que funcionó»
Fue esa reacción de Princeso, en medio de la pelea, que llevó a Juan Pedro a reaccionar muy distinto a como lo habíamos visto en el encierro hasta el momento. Eso se debió a que «yo dije, si permito que se subleve de esta manera, me pongo a disposición de cualquiera que quiera tratarme así y de eso no estoy de acuerdo».
Eso sí, dejó en claro que «nunca habría incurrido en un golpe, pero sí le quería dar un susto y decir un poco: hasta ahí llega tu actitud. Creo que funcionó en ese sentido. Pasó un poco el límite, se dio cuenta que no correspondía, bajó las revoluciones y ahí no tuvimos más problemas».
Consultado respecto a si cuando vio las escenas en televisión se cuestionó su reacción o no, Verdier señaló que «no me molesta. (…) Me pareció que estuvo bien, no lo pasé a llevar en ningún momento«.
















