Durante sus 20 años como futbolista profesional, Jorge «Kike» Acuña fue un deportista de elite que, en el mejor momento de su carrera, llegó a ganar -según ha revelado él mismo- más de 112 millones de pesos mensuales.
Entre las camisetas que defendió estuvieron las de Universidad Católica, Unión Española y Universidad de Chile. Pero también jugó en Europa, puntualmente en el Feyenoord de Róterdam y el R. B. C. Roosendaal, equipos que conocieron sus cualidades como volante.
Pero en aquella época también trascendieron constantes indisciplinas y problemas con el alcohol.
Con los años, esos malos hábitos le pasaron la cuenta. Los clubes importantes dejaron de contratarlo y acabó jugando en el amateurismo. Además, impactaron su vida privada, lo que se tradujo en la pérdida del enorme patrimonio que había logrado reunir, así como la amistad de personas que profitaban de sus millones solo por conveniencia o beneficio propio.
Este fue justamente uno de los tópicos que Kike Acuña abordó durante su presencia en la última emisión de «Podemos Hablar». Su conductora, Diana Bolocco, puso el tema sobre la mesa preguntándole si era cierto que había llegado a regalar hasta siete casas.
«Desafortunadamente, sí», respondió quien fuera el primer marido de Carla Jara.
Todos le dieron la espalda
Luego, detalló: «Se las regalé a amigos que yo pensaba que me querían por lo que yo era y no por lo que yo les podía entregar».
El retirado futbolista agregó que, con el paso del tiempo, comprobó que esas supuestas amistades «no me querían absolutamente nada y que estaban conmigo solamente por interés«.
«Pagué pensiones de alimentos de amigos para que así pudieran ver a sus hijos», relató. Incluso, hubo una ocasión en la que financió una cuenta de un almuerzo con esos ‘compinches’, que ascendió a dos millones 800 mil pesos.
Los mismos a los que les pidió ayuda cuando ya estaba arruinado. «Recurrí a ellos, pero yo no quería plata sino que quería que me dieran la posibilidad de trabajar, en algo en lo que les pudiera servir. Pero me dieron la espalda«, relató el actual entrenador.
«Hasta el día de hoy estoy esperando que me llamen y esto fue hace siete años», añadió Kike Acuña, quien será uno de los próximos participantes de la nueva temporada de «Fiebre de Baile» en CHV.
Nueve años de sobriedad
En todo caso, asumió que la culpabilidad de todo lo sucedido fue solo suya. «El responsable siempre fui yo, nadie me puso una pistola en la cabeza para pagar una cuenta, para invitar a mis amigos o para salir todos los días», admitió.
Sin embargo, no perdona. «Ya no son amigos, hoy día soy un tipo súper solitario. Desconfío de las personas, me cuesta mucho creer en alguien por todo lo que me sucedió», enfatizó.
«Lo perdí todo, no tenía plata para nada. Gané mucha plata que no supe administrar, pensé que esa cascada de dinero no se iba a secar nunca. Pero se secó súper rápido», reflexionó, finalmente.
Lo cierto es que Jorge Acuña, que en una época se acostaba a las 6:00 de la mañana y dos horas después se levantaba bebiéndose un fernet, afirma que pronto cumplirá nueve años sobrio.
















