Corría el Festival de Viña 1980 y sobre el escenario de la Quinta Vergara se presentó un artista que había deslumbrado a la misma audiencia 20 años atrás. Su actuación tuvo un comienzo con polémica debido al abrupto corte del show de Coco Legrand para que ingresara el cantante. Sin embargo, pronto este último logró encandilar al público de la época con sus melodías alegres y contagiosas. Ese era Neil Sedaka y murió este viernes 27 de febrero a los 86 años.
Verdadera leyenda del rock & roll, el cantante, pianista y compositor falleció en Los Ángeles, California, solo dos semanas antes de lo que hubiese sido su cumpleaños número 87 y justo durante lo que fue la última jornada del Festival de Viña 2026.
«Nuestra familia está devastada por el repentino deceso de nuestro amado esposo, padre y abuelo, Neil Sedaka», informó su familia a través de un comunicado.
«Fue una inspiración para millones, pero sobre todo, al menos para quienes tuvimos la suerte de conocerlo, un ser humano increíble al que extrañaremos profundamente», añadieron sus cercanos.
Segundo aire
La carrera de Sedaka partió a fines de los años 50 del siglo pasado como compositor para terceros. De su autoría es, por ejemplo, el hit «Stupid Cupid», que Connie Francis popularizó en 1958. Pronto, sin embargo, comenzó a interpretar sus propias creaciones, lanzando hoy clásicos como Calendar Girl», «Happy Birthday Sweet Sixteen», «Breaking Up is Hard to Do» y «Oh! Carol», probablemente su creación más famosa.
En los años 70 la trayectoria del músico tuvo un segundo gran impulso, grabando junto a Elton John el tema «Bad Blood». Además, para los Everly Brothers y a dúo con Carole King coescribió la canción «Crying in the Rain», mientras que el dúo Captain and Tennille transformó en un éxito mundial su tema «Love Will Keep Us Together», compuesta junto a quien fue su colaborador durante varias décadas, Howard Greenfield.
El paso del tiempo no detuvo su andar. Neil Sedaka se mantuvo siempre activo repasando sus temas en programas de televisión y en giras nostálgicas que confirmaron su lugar como una figura imprescindible de la música popular. La voz inconfundible de un artista que disfrutaron en vivo los afortunados que asistieron a la Quinta Vergara en los ochenta.
















