Cuando tenía 9 años, Antonia Ramírez, hija del periodista Gonzalo Ramírez, sufrió una fuerte descompensación mientras estaba en el colegio. Tras someterse a diversos exámenes, los médicos determinaron que el incidente se debió a una diabetes tipo 1.
Desde entonces, la vida de la retoña del comunicador de Mega ha estado marcada por complicaciones médicas y costosos tratamientos.
Recientemente, la ahora psicóloga de 28 años enfrentó un nuevo episodio que ha afectado su salud.
Según relató en una historia publicada en sus redes sociales, debió someterse a una intervención quirúrgica en uno de sus pulmones. El procedimiento, eso sí, fue exitoso.
«El diagnóstico que tengo se controla en meses con un tratamiento farmacológico», contó Antonia Ramírez a sus más de 28 mil seguidores. Luego, sin entregar mayores detalles, agregó: «Puedo seguir con el proceso del trasplante sin problemas».
Sin embargo, el postoperatorio no ha sido sencillo. Durante la cirugía, un tubo le pasó a llevar algunos nervios, a consecuencia de lo cual en las noches sufre «un dolor tremendo en las incisiones de la operación», como ella misma explicó.
A raíz de esto, no logra dormir con normalidad y debió ser medicada. Además, utiliza parches de morfina en la zona afectada, los que calificó como sus «nuevos mejores amigos».
Apoyo familiar permanente
No es la primera vez que Antonia Ramírez se refiere a su complejo historial médico.
En una antigua entrevista con Página 7, reveló que hasta entonces había estado internada al menos 16 veces debido a que, además de la diabetes, padece neuropatía periférica. Esta afección provoca dolores intensos producto de un daño en los nervios.
En una de esas ocasiones, incluso enfrentó un cuadro crítico. «Durante 10 días permanecí hospitalizada por el manejo del dolor con medicamentos sumamente fuertes», recordó.
Estas situaciones también han tenido un fuerte impacto económico en su familia.
Por ejemplo, su padre le compró su primera bomba de insulina cuando tenía solo 15 años, dispositivo cuyo costo superaba los 4 millones de pesos. Ello, sin considerar otros gastos mensuales significativos.
Con el tiempo, pudo acceder a este tratamiento a través de la Ley Ricarte Soto. Aun así, la hija de Gonzalo Ramírez ha destacado en múltiples ocasiones el apoyo constante de sus padres durante todo su proceso.
















