Gabriela Hernández y “Casa de Muñecos”: “Es increíble la cercanía que despertó Nora, la gente me habla casi creyendo que yo soy ella”

La actriz que interpreta a Nora en la nocturna de Mega, en una amena entrevista con Fotech.cl, nos contó sobre las reacciones que ha provocado su personaje en el público, a tal punto de que la gente, especialmente las mujeres, se le acercan en la calle para conversar sobre sus vidas y contarle situaciones que más de una anécdota le han dejado.

Gabriela, ya han pasado un par de semanas desde que se estrenó “Casa de Muñecos” y tu personaje ha tenido una gran aceptación en el público. ¿Cómo has vivido tú esta situación en el día a día?
Sí, es verdad, la gente antes se acercaba, una foto y punto, pero ahora las mujeres se acercan a hablarme, a conversarme de la teleserie, me dicen qué bueno que se están tocando los temas femeninos, me cuenta que su mamá tiene Alzheimer, me han dicho ‘mi hija es como la fulanita de las cuatro’, o yo también estoy por decirle chao pescado a mi marido. Así todas, no hay nadie que se acerque y no me comente, en buena, tanto la problemática del Alzheimer como la de vivir una vida durante cincuenta años y después atreverte a liberarte, e igual me han hablado de sus problemas con sus hijas. Es increíble la cercanía que despertó este personaje de Nora, porque de verdad la gente me habla casi creyendo que yo soy ella. Bueno se parece bastante a mí, pero no totalmente. La cercanía con la gente la he notado más que nunca.

¿Crees que esta cercanía que tiene el personaje con la gente es porque ellos se ven reflejado en que les gustaría hacer lo mismo con sus vidas y quizás se han reprimido un poco?
Tal vez, tienes razón, aunque no es el caso de mi entorno familiar ni de amistad. A lo mejor a la gente les hace falta hablar las cosas, ir a un psicólogo o algo, pero sí todas me lo hablan o comunican como a un personaje amigo. Si lo hablan, quizás con sus propias hermanas, su familia o amigas, también me lo conversan a mí, eso es lo increíble, de decirme “yo estoy a punto de dejar a mi marido” y se ponen un poquito a contarme la vida, eso nunca me había pasado y no creo que sea porque no lo hayan hecho antes, sino más bien porque ven tan cercano a este personaje que es como comentárselo a otra amiga yo creo.

¿Sientes que quizás también el personaje de Nora muestra un escenario mucho más actual en cuanto a cómo es la vida de los mayores de sesenta años, ya no es como era antes donde eran más sedentarios, sino que ahora son mucho más activos y con ganas de vivir más cosas?
Claro, porque lo que buscan las teleseries es que la gente encuentre problemas reales y se vea reflejada absolutamente, no tocar temáticas que no tengan nada que ver con lo que viven. Ése es el gran mérito de las teleseries buenas, y no es por levantarnos el tarro pero así son las teleseries de Mega, que tocan temas que a la gente le importa y que ellos mismos están tratando en sus casas. Con la expectativa de longevidad que tenemos en Chile, que es la más alta de Latinoamérica, evidentemente que el tema de los adultos mayores, de los que pasamos los 60 o 70 años, yo estoy por cumplir 80 dentro de unos meses, ellos se ven reflejadísimos y la teleserie busca eso, no es casualidad, es un tema la vejez, y bueno, la vejez sin dinero en Chile es un temazo, hay gente que espera 2, 3 o 6 años por una operación… Hay temas que ni siquiera se pueden tocar en la teleserie de lo tan trágico que son, encuentro yo. Es terrible.

Otro tema que llama mucho la atención es el de ir perdiendo la memoria…
Es que nos sentimos reflejados todos, de joven también perdimos las llaves, bajas a un subterráneo y te das mil vueltas porque no sabes dónde dejaste el auto. Yo siempre fui muy olvidadiza y dispersa, pero a partir de los 65 años, ya llevo 15 años, no me asusto porque para otras cosas veo que sigo con la mente bien, digo ‘ya, son olvidos, solo olvidos’ y no ha habido ninguno con consecuencia de incendios, derretir teteras, de eso tipo de cosas que otra gente sí ha tenido.
Evidentemente que el cerebro se comienza a deteriorar, pero se ha descubierto la neuroplasticidad, que las dendritas, te acuerdas que antes uno decía ‘me queda una neurona funcionando’, pero no, tú sabes que se regeneran, que si se acortan y tú las trabajas, éstas vuelven a alargarse y a conectarse con la dendrita de la otra neurona. Se sabe que si uno ejercita el cerebro, y además tomas vitaminas B6 o B12, todas esas cosas que son regenerativas de las células del cerebro, evidentemente que puedes llegar lúcida a los 80 o 90 años. Yo digo que es cuestión de seguir leyendo, de seguir interesándose, de no ir achicando tu mundo. Si tú no alimentas el cerebro con cosas que valgan la pena, con cosas que te hagan pensar, escuches una música que realmente sea fantástica, si empiezas a echarle basura al cerebro evidentemente se te va a atrofiar, hay que ser bien selectiva con lo que le echas a él, al igual que lo le echas al estómago.

De hecho, el tema de la pérdida de memoria y los olvidos es relevante. Las escenas en las que Nora ha comenzado a mostrar los primeros signos del Alzheimer han sido ampliamente comentadas en redes, e incluso se refleja en el people meter.
Qué interesante, eso debe ser porque nos compete a todos ‘porque arrieros somos y por el camino vamos’, como dicen. A todos nos interesa saber de esto por si te toca en tu familia e incluso por si te toca a sí mismo. Yo creo que es un tema muy interesante al que antes se le decía demencia senil y Alzheimer, pero ahora parece que la cosa no está tan separada una de otra, entonces hay que ponerle mucho más atención y por lo mismo hay que cuidar nuestro cerebro. Nosotros no le ponemos mucho empeño a ejercitarlo, nos vamos por la vía fácil, por los programas fáciles, no digo que haya que andar haciéndose todo el tiempo caldo de cabeza, pero se tiene que procurar ser selectivo.

El personaje de Nora motiva a sus hijas a que hagan realidad sus sueños y que no dejen cosas pendientes. ¿Sientes que todos tenemos algo pendiente para hacer?
Sí, yo creo que todos tenemos nuestra listita de cosas pendientes y la que no la tiene, qué poco esperanzador, qué poca esperanza tiene en la vida porque, yo he hecho lista de cosas que voy a hacer y que quiero hacer, de libros que voy a leer, de discos que me quiero comprar y escuchar tranquila, sin estar haciendo nada más que escuchar la música. Tengo listas desde que tengo 19 años, yo creo. Pienso que todo ser humano las tiene, al menos yo soy doña lista.

Gaby, en este acercamiento de la gente por tu personaje de Nora, ¿ha ocurrido alguna anécdota o algo que te haya sorprendido?
Sí, la persona que me dijo que al ver la actitud de Nora ella estaba a punto de decirle ‘chao pescado’ al marido. Y no me lo dijo en broma. Yo le dije que por qué, que era cuestión de conversar las cosas. ‘No, que no entiende’ me dijo, ‘tal como tú dices en la teleserie, es un troglodita’. Me lo dijo tan en serio. Le respondí que ella viera, que fueran a un psicólogo, pero ella estaba hablando en serio, pero en serio. Lo que ella quería era dejar al marido y lo que yo le dije, como Nora y Gaby, que vayan a una terapia de pareja aunque tengan 60 y tantos años, era una mujer no vieja pero mayor, una persona que ya tiene nietos.