Después de polémicas, peleas y dimes y diretes públicos con Daniel Fuenzalida, Rosario Bravo volvió oficialmente a la escena mediática con el estreno de un nuevo podcast. Y otra vez será junto a un reconocido de televisión, aunque ahora se aseguró de que todo estuviese en orden y con papeles firmados.
Se trata de José Miguel Viñuela, con quien la también enfermera se unió para estrenar el pasado jueves 15 de enero «En el ojo». Un proyecto que marca su regreso al mundo de las conversaciones digitales, tras meses alejada del foco mediático luego de su quiebre laboral con el ex Huevo Fuenzalida.
Entrevistados por LUN, Rosario Bravo reconoció que, más allá del debut del podcast, este retorno no fue sencillo.
«Me costó volver a mí. Aún estoy disociada con lo que pasó», confesó, en referencia al impacto emocional de su salida del anterior proyecto.
Bravo también ha hablado con franqueza sobre el impacto personal de la polémica anterior, señalando que el proceso la llevó a sentirse «desilusionada» y con la autoestima baja, pero que también fue clave para tomarse el tiempo necesario antes de reiniciar su camino en los contenidos digitales.
El deseo de una madre
Así, el nuevo espacio llega como una apuesta cuidadosamente planificada.
Tras su salida del proyecto «¿Cómo Están Los Weones?», Bravo optó por alejarse de los reflectores y concentrarse en colaboraciones digitales y su trabajo como locutora radial. Sin embargo, una serie de conversaciones y coincidencias personales terminaron por dar forma a esta nueva dupla.
Fue José Miguel Viñuela quien confidenció al citado medio sobre el origen del proyecto que tuvo un inesperado punto de partida familiar.
«Surge porque el doctor de mi mamá (Paulina Infante) es (Carlos) Caorsi, el marido de Rosario (que es cardiólogo). En uno de esos encuentros, mi mamá le dijo que encontraba increíble lo que hacía Rosario y que le encantaría que algún día yo pudiera trabajar con ella», explicó el animador.
En esa misma línea, Bravo confirmó que la idea de realizar un podcast con Viñuela ya había rondado antes, incluso previo a su experiencia con Fuenzalida. Sin embargo, el contexto personal y profesional no había sido el adecuado.
Reglas claras y respaldo legal
Cuando sí lo fue, la creadora de contenido decidió hacer las cosas de manera distinta.
«Le comenté (a Viñuela) que tenía que ser todo legal, con abogados. Inscribimos el nombre, hicimos una sociedad, nos juntamos con el equipo y pusimos las reglas claras entre todos», afirmó la influencer, subrayando que uno de los aprendizajes clave tras sus experiencias pasadas fue separar lo laboral de lo personal.
Por lo mismo, fue enfática en definir los límites desde el inicio. «Le dije : ‘acá la relación es laboral. Si después se transforma en buena onda o amistad, será otro tema. Pero pega es pega’», sostuvo la comunicadora respecto de la futura relación con Viñuela.
Antes de cerrar el acuerdo, Bravo también se dio el tiempo de consultar sobre su futuro compañero laboral. «Me dieron puras buenas referencias», aseguró, reforzando la confianza que hoy sostiene el proyecto.
Basado en el respeto
Sobre su trabajo con el el animador de TV+, destacó la empatía y compañerismo.
«José Miguel ha sido muy comprensivo. Respeta mis tiempos y tiene vivencias más parecidas a las mías: es casado, tiene hijos. Ha sido todo muy natural y cómodo», expresó.
Con todo, «En el ojo», no es no solo un nuevo podcast para Rosario Bravo. También significa una etapa marcada por la cautela, la estructura profesional, la creación de confianza con su partner de trabajo, y la intención de reconstruirse desde la experiencia.
Porque esta vez, dejó en claro, que las reglas están sobre la mesa desde el comienzo.
















