La actriz Francisca Imboden, reconocida por sus roles en «Romané«, «Pampa Ilusión» y «El Circo de las Montini», reflexionó sobre el estado actual de TVN. En conversación con The Clinic, la intérprete compartió una visión crítica sobre la situación que atraviesa la estación, lamentando lo que considera una pérdida de rumbo y del espíritu público que alguna vez la caracterizó.
«Me da mucha pena. Ese proyecto de una televisión nacional y cultural siempre tuvo el problema de ser este híbrido público-privado», expresó Imboden, asegurando que el modelo de financiamiento terminó por distorsionar la esencia del canal. «Siento que es imposible mantener el espíritu público si tienes que estar supeditado económicamente al espíritu privado. Estás compitiendo. Tratas de ser cultural, pero tienes que conseguir la plata», añadió.
La actriz explicó que esa tensión constante entre lo comercial y lo cultural llevó a decisiones que priorizaban la rentabilidad por sobre la calidad artística. «A esa misma persona que quiere ponerle plata al reality hay que convencerla de que te ponga para la historia de ‘La Negra Ester’. ¡No te la va a poner! Porque con el reality invierte uno y gana diez, y con la otra invierte uno y gana dos», ejemplificó, agregando que esa lógica «tiene que ver, lamentablemente, con un concepto de qué es la ganancia muy inmediato y muy torpe».
En esa misma línea, Imboden recordó que en su paso por la estación ya percibía signos de crisis. «Yo tenía como la sensación del Titanic», dijo. «Hubo un momento en que esta cuestión, con este edificio gigante, con una cantidad de gerentes… Eran muchas gerencias, y uno decía: ‘Uy, se siente un crujido’. Era como creerse más de lo que eres, perder la humildad y el sentido de realidad», comentó.
Francisca Imboden y el área dramática de TVN
La intérprete, que formó parte de la época dorada de las teleseries, reconoció que se realizaron esfuerzos genuinos, pero sin una visión a largo plazo. «En el área dramática, porque soy súper camiseteada aunque no parezca, se hicieron esfuerzos importantes y con ganas. Pero uno sentía el contexto y no se entendía que había que amojonar y evolucionar. Ese pudo ser un momento importante para sentar las bases de esta especie de BBC que se quería hacer. Sí, se terminó perdiendo el norte», sostuvo.
Incluso, la actriz utilizó el edificio de Bellavista 0990 como una metáfora del desajuste institucional. «A mí el edificio me incomodaba. Para mí era como metafórico: las oficinas de continuidad no tenían enchufe. Y uno decía: ‘Ah, ya’. Tenías que salir y, con el nivel de viento que se provocaba en ese pasillo, te resfriabas. Tuvieron que poner mamparas», relató, aludiendo a una desconexión entre las decisiones estructurales y las necesidades humanas.
Una visión lapidaria
Finalmente, Imboden cerró con una reflexión que retrata su visión más dura sobre la situación actual de TVN. «Ganó premios y todo, pero uno veía que nunca estuvo pensado para el uso humano… nos desconectamos del humano y de la necesidad real», afirmó. Y concluyó con una frase lapidaria: «Ahora el edificio lo ocupan para hacer de aeropuerto o para la graduación de los cabros chicos. Encuentro que es súper heavy que TVN se arriende para eventos, es como una ruina».















