La guerra no declarada, pero evidente, de Eugenia Suárez en contra de Benjamín Vicuña sumó una nueva batalla en las últimas horas. Esta vez, la China empleó como arma a Amancio, el menor de los dos hijos que tuvo con el actor chileno. Lo hizo subiendo un video donde el niño de cinco años comparte estrechamente con su actual pareja, el futbolista Mauro Icardi.
Los registros fueron en el contexto de la visita a Estambul del menorp así como de su hermana Magnolia Vicuña. Hasta esa ciudad de Turquía se trasladaron para reunirse con la actriz trasandina, quien se encuentra acompañando al jugador del Galatasaray, uno de los clubes más importantes de la liga local.
«Mis cositas lindas», escribió a modo de título en el posteo de Instagram. Con ello, se dice, estaría demostrando a sus casi 8 millones de seguidores, de su infinita felicidad por estar con sus hijos pequeños, además de Rufina, la mayor, fruto de su relación con Nicolás Cabré.
¿Y Magnolia y Rufina?
Asimismo, el video da cuenta de chapuzones de los chicos en la enorme piscina de la mansión donde vive la pareja. Suma un paseo por un parque de diversiones de Estambul y de cálidos momentos en la intimidad del hogar. Y especialmente, el recibimiento de la China cuando los chicos llegaron al aeropuerto de la ciudad del Bósforo.
Lo más llamativo, sin embargo, es que en la grabación posteada por la China, aparecen intercaladas una y otra vez imágenes que enfatizan la complicidad de Amancio Vicuña con Icardi.
Por ejemplo, el niño aparece afirmado de un brazo del futbolista mientras este revisa su celular. O a Amancio concentrado en un tatuaje del cuello de Icardi mientras este lo sostiene en andas. También se les ve jugando animadamente en la piscina. Y, entremedio, alguna que otra imagen del delantero argentino con Magnolia, pero en ninguna compartiendo con Rufina.
Los medios argentinos no tardaron en interpretar la secuencia como una estrategia de la China para presumir públicamente su amor materno. Pero sobre todo, enviarle una indirecta a Benjamín Vicuña, quien en una primera instancia no permitió que sus hijos viajaran de Argentina a Turquía.
















