Ayer «El Club de la Comedia» regresó a la pantalla liderando la sintonía y contó con la participación especial de Julio César Rodríguez, tras hacerse pública su renuncia a CHV.
«No se va, no se va, Julio no se va», gritaron los integrantes del programa al presentarlo como invitado.
Sus rostros emblemáticos
Pese al buen resultado en audiencia, el regreso del formato generó algunas críticas en redes sociales, donde no convenció. Y es que la tarea no era fácil: el programa debía enfrentar el peso de las inevitables comparaciones con sus ciclos anteriores, cuando se volvieron populares figuras, como Sergio Freire, Pedro Ruminot, Natalia Valdebenito y Fabrizio Copano.
En esta nueva temporada, de esos rostros históricos el formato solo mantuvo a Pato Pimienta y Juan Pablo Flores, quienes revivieron el clásico sketch de «Alex y Cotito», apelando a la nostalgia de los seguidores.
El espacio también incorporó nuevas rutinas de stand up con público en vivo. El encargado de abrir los fuegos fue Diego Urrutia, mientras que Claudio Michaux tuvo la misión de cerrar el bloque de comedia.
Además, se mantuvo la lógica de mini sketches como «Amiga, date cuenta», «Terrible jefe», «El almacenero» y «Padre e hijo». Sin embargo, no todos resultaron muy graciosos.
Las comparaciones con «Detrás del Muro»
Inevitablemente, el formato también enfrentó comparaciones con «El Muro», programa que hoy regresa a la pantalla en Mega. Este espacio se ha convertido en un referente dentro de los espacios de humor televisivo.
De hecho, el programa tomó algunos elementos de ese estilo. Cristian Henríquez volvió a interpretar a Ruperto con su propia sección. Esto se realizó en una dinámica similar a la que hacía cuando formaba parte de «El Muro», donde el personaje protagonizaba entrevistas cargadas de humor y accidentes.
El estreno también incluyó guiños a la contingencia política, con una parodia del presidente José Antonio Kast y su esposa.
Si bien el programa recién comienza y aún está desarrollando su propuesta, todavía parece necesitar ciertos ajustes, especialmente en la selección de sketches y en la duración de algunas secciones. En su primer capítulo, varios momentos fueron algo extensos y con un ritmo irregular.
Aunque no compiten directamente, es probable que las comparaciones con «Detrás del Muro» continúen, al ser dos apuestas de humor en la televisión abierta. El programa de Mega corre con cierta ventaja. Tiene un estilo probado y un elenco consolidado que conoce bien la fórmula para hacer reír.
Aun así, el regreso de «El Club de la Comedia» abre nuevamente un espacio para el humor en televisión, y será el paso de los capítulos el que determine si logra encontrar su propio ritmo y conquistar a la audiencia.
















