La quinta jornada del Festival de Viña 2026 no solo destacó por su parrilla artística, sino que también Karen Doggenweiler volvió a instalar la moda en el centro del espectáculo con un diseño que cruzó continentes antes de aterrizar en la Quinta Vergara.
La animadora apareció en escena con una creación del diseñador tunecino Ali Karoui, un vestido lila que capturó de inmediato las miradas y se convirtió en tendencia durante la transmisión.
La pieza apuesta por una construcción arquitectónica que define la silueta con precisión. El corte strapless enmarca hombros y escote con limpieza estructural, mientras la superficie despliega un trabajo artesanal minucioso: canutillos que dibujan complejas figuras geométricas y flores de pedrería que aportan textura y profundidad.
La abertura lateral, que asciende hasta la parte superior del muslo, no solo añade dramatismo, sino que permite un desplazamiento fluido y seguro por el escenario, reforzando la presencia escénica de la conductora.
El resultado fue una silueta equilibrada entre sofisticación y carácter, con un color lila que destacó a Karen Doggenweiler bajo las luces del anfiteatro.
El vestido lila de Karen Doggenweiler en Viña 2026
Para evitar que el tono frío dominara por completo la escena, el styling de Karen Doggenweiler incorporó un contraste cálido a través de un set exclusivo de Mery Satt Joyas. La propuesta incluyó topacios canary, gemas semipreciosas en un amarillo intenso que evocaron la energía del sol en su punto más alto.
La directora creativa de la firma, Francisca Mery Satt, explicó el concepto detrás de la elección: «Imaginé piezas que irradiaran luz propia y que no compitieran con el vestido, sino que lo transformaran en una escena inolvidable».
El collar, compuesto por piedras en talla cushion y oval, generó un contraste cromático potente bajo los focos de la Quinta. Los aros, de diseño escultórico, enmarcaron el rostro con un halo dorado que aportó calidez y brillo estratégico.
Belleza contemporánea y equilibrio visual
El estilismo integral evitó estructuras rígidas y optó por una estética más orgánica. Karen completó el conjunto con sandalias plateadas de Steve Madden con incrustaciones brillantes.
En cuanto al cabello, Gonzalo Leonidas trabajó una partidura al medio con volumen marcado, aportando modernidad sin restar protagonismo al vestido. El maquillaje, a cargo de Angelina Chiuminatto, mantuvo una línea limpia y fresca, pensada para no sobrecargar la imagen frente a la complejidad de la pedrería.
Detrás de cada detalle estuvo un equipo consolidado: Angelina Chiuminatto en styling y maquillaje, Gonzalo Leonidas en pelo, Nicole Novoa en producción, Daniel Santana en contenido audiovisual y redes sociales, y Daniela Chávez en comunicaciones, con fotografías de Simón Pais.

















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