Daniela Castillo habló por primera vez de los romances «pantalla» de la versión original de «Rojo»

La cantante nacional estuvo presente en el séptimo capítulo del programa de Youtube “Divina Noche”, donde cantó sus más conocidos éxitos y respondió íntimas preguntas a la conductora Darcy La Divina.

Daniela Castillo se sometió a la entretenida experiencia que propone la DragQueen nacional, sin eludir preguntas y muy distendida. La ex de Toarii Valantin habló sobre su paso por el programa busca talentos de TVN y qué le significó ser denominada la “cuica” dentro del espacio.

“Rojo fue el paso fundamental e inicial en mi carrera, fue la etapa más importante de mi vida. Hoy sigue siéndolo, hoy se repite porque muy chistosamente volví, pero como coach, desde otra vereda lógicamente, pero fue fundamental. Poder estar todos los días (al aire) y tener una vitrina, que te enseñen, aprender, que la gente conozca tu música. Es algo que no todo el mundo tiene, obviamente fue un impulso y un trampolín que fue un regalo tremendo”, aseguró Castillo.

Al momento de ser consultada por su amiga Mon Laferte y el viaje que emprendieron a México para internacionalizar su carrera (junto a Carolina Soto, María Jimena Pereira y Bárbara Muñoz), la cantante dijo: “Lo que pasa es que hay que ser muy fuerte, todo el mundo piensa que la puede hacer. Pero el mantenerse en un país que no es el tuyo, es muy difícil. En mi caso yo me devolví, me separé. En el caso de Caro también le pasaron cosas familiares, a Bárbara también. La Monse siguió. A ella también le pasaron cosas, pero siguió, perseveró. Ella estaba destinada al éxito que tuvo fuera del país y en su carrera”, contó.

Luego, frente a la pregunta: “Y tú crees que con la fama que tiene Mon Laferte, si le hubiesen ofrecido volver a Rojo como coach, al programa que la vio nacer, ¿hubiese aceptado?”, la intérprete de «Trampa de Cristal» respondió con un enérgico: “¡Ni cagando! Para mí, la Monse, que va a ser para mí la Monse el resto de la vida, está en otra. Está sacando discos, está con Gwen Stefani, o sea, no me weís”, sentenció entre las risas del público presente.

Pasando a un espacio más íntimo, Castillo habló sobre el reciente quiebre amoroso que tuvo con el cantante de veinte años de la primera generación del nuevo «Rojo», Toarii Valantin, diciendo que “es muy chico, yo estoy en otra. Vengo de una separación, vengo de otras ligas, de cosas más serias (…) Estoy tranquila, necesito pasar por un proceso de introspección. Siempre he estado con pareja y tengo que pasar por un momento de soledad, prefiero estar sola que mal acompañada”.

Finalmente, la cantante nacional se enfrentó a la “Divina Pregunta”, donde se le consultó sobre los romances «pantalla» de la versión original de «Rojo», debiendo responder lo siguiente: “¿Qué opinas tú de que hace muchos años atrás, en el primer Rojo, utilizaban a los participantes para hacerlos pasar por heterosexuales, inventando relaciones, como por ejemplo tú con Rodrigo Díaz o María Jimena Pereira con Leandro Martínez, cuando en la comunidad (LGBTIQ+) sabíamos que eran homosexuales?”.

Castillo respondió: “Yo creo que la sociedad antes era muy cerrada, muy prejuiciosa, terrible. A mí me tocó vivir una parte muy heavy. Hoy ha ido avanzando, pero hay ciertas cosas, que te las puedo decir porque las vi desde adentro, que no se obligaba. Había muchos personajes que se prestaban para muchas cosas, les gustaba la televisión, y porque en ese minuto era mucho más fácil acoplarse a una pareja heterosexual, era como lo más común. Era más fácil dar a conocer una pareja heterosexual que una homosexual. Dar a conocer una pareja homosexual era dar muchas explicaciones, era meterse en un rollo muy grande como canal y se prestaban para eso muchas personas”.

En cuanto a la relación que tuvo con su ex compañero de programa, Rodrigo Díaz, señaló que “sabiendo su condición, con Rodrigo siempre hubo mucha onda. Nunca fuimos pareja, nunca fuimos más que amigos, pero sí teníamos una onda muy especial. Hoy sí somos muy amigos, realmente amigos entrañables, pero sí en algún momento nos llegamos a confundir. Eso es verdad, tuvimos onda de llegar a confundirnos. Eso puede pasar y sí pasó, no fue mentira. No fue maqueteado y no fue algo que nos hayan dicho del canal. Fue absolutamente genuino. De hecho, en un momento nos peleamos por cosas de celos y nos peleamos de verdad. En pantalla, en pasillos, por celos y toda la cuestión, pero al final nos dimos cuenta de que éramos grandes amigos y que sería una relación de amistad eternamente”.

Revisa aquí el capítulo completo:

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