Carolina Soto y nuevo ciclo de «Rojo»: «Esta temporada viene súper entretenida, mejor que las anteriores»

La cantante, que oficiará como coach en la tercera temporada, conversó en exclusiva con Fotech.cl respecto a regresar al programa que la vio nacer, su conflicto con María Jimena Pereyra y las diferencias con las nuevas generaciones de artistas. 

Fuiste confirmada como la primera coach de la tercera temporada de «Rojo», ¿cómo te hizo sentir eso?
Súper contenta, súper ansiosa, aunque yo sabía hace un par de semanas, pero obviamente no podía contar nada porque era parte de la sorpresa. Esta temporada viene súper entretenida, mejor que las anteriores, viene con sorpresas. Estoy contenta de que hayan confiado en mi trabajo, me repito el plato y feliz, de nuevo con mi amiga Yamna (Lobos), ella estará por tercera vez, así que contenta, esperando que parta pronto. El casting está muy bueno, yo invito a la gente a que no se despegue de las pantallas de TVN, porque de verdad que está muy entretenido, muchas historias lindas, de esfuerzo, muchas voces lindas, cosas bien entretenidas para la gente.

¿Has podido ver algo del casting?
Algo, sí. No puedo adelantar mucho, pero lo que vi me encantó.

El director del programa nos contó que el casting de esta temporada se viene más potente que nunca…
Sí, yo siempre le he tenido mucha fe al programa y al formato. Creo que es un programa que no se puede copiar, es el único hoy en día que da a conocer talento chileno, o de otras partes. En la temporada pasada tuvimos a Valeria que fue una de mis pupilas desde Venezuela, tuvimos a Ebens que es de Haití, entonces yo creo que es algo más transversal también, da espacio a toda la gente que quiera cantar, que quiera bailar, la música y el arte se toma el poder de la televisión chilena de nuevo, como lo hicimos nosotros hace muchos años atrás y lo encuentro maravilloso, es fantástico. Y sí, me han contado que el casting está espectacular.

Leandro Martínez muchas veces comentó que los coach no tenían mucha participación, ¿eso cambiará esta temporada?
Yo no encuentro que haya sido así, para nada. Nuestra labor es estar con los participantes, Gonzalo (Cordero) siempre nos dio el espacio para hablar y para poder decirle a los pupilos cómo lo hacían, igual que el jurado. Creo que tuvimos el espacio suficiente. Los protagonistas ahí eran los chicos, nosotros estábamos en un papel de apadrinarlos, de protegerlos, de dar ese abrazo que dice que todo está bien, porque de repente no estás preparado para las críticas malas, uno siempre espera como cantante, te lo digo de forma personal, que siempre te digan: «Ay, ¡qué lindo!». Uno no está preparado para que le digan «oye, lo hiciste fatal». Ahí estamos nosotros para decirle «no importa, vamos», entonces toda la gente que trabaja en el programa nos dio un espacio bastante importante, pasamos a tener una palabra creíble para la gente, eso es muy importante y nos lo dio el espacio de «Rojo».

En tu generación, cuando les daban malas críticas, ustedes aceptaban y callaban. Ahora los chicos responden, ¿qué opinas?
Justo venía conversando eso hoy, los chicos de esta generación están más empoderados, nosotros veníamos de, por lo menos yo de manera personal, venía de provincia, de Rancagua, entonces era como «no me gustó», y yo «no, ¿por qué?» y agachaba la cabeza. Igual nosotros de repente sí dábamos nuestra postura, pero piensa que ellos tienen la imagen que vieron de nosotros también. Además, tienen las redes sociales, que uno canta y al tiro te empiezan a criticar, bien o mal, hay gente que se dedica a criticarlos mal. Yo muchas veces hablaba con los chicos y les decía «deja que hablen, es parte del juego, no le puedes gustar a todo el mundo», pero la gente es muy cruel con los comentarios, hacia nosotros también, pero una está acostumbrada. A los malos comentarios bloqueo simplemente, no me perturba, es parte del juego. Cuando nosotros estábamos hace doce años atrás no sabíamos qué pasaba, la gente llamaba por teléfono, así sabíamos si le gustábamos o no a la gente, entonces creo que «Rojo» creó un espacio que va a ser imborrable en la televisón chilena. «Rojo» es leyenda, es un espacio que no te da otro programa de Chile, es un formato chileno, se diga lo que se diga es un espacio para mostrar arte y es algo que no hay. Hay que cuidarlo dándole buena sintonía, no tirándolo para abajo en las redes sociales.

La gente al parecer está de acuerdo contigo, porque todos comentan que «Rojo» es un programa que hizo reflotar a TVN…
Me parece maravilloso. Yo le tengo un cariño súper importante a TVN, porque fue mi casa por cinco años y ahora es nuevamente mi casa, le tengo puras palabras de agradecimiento, nos dio de comer por muchos años a nosotros. Yo he aprendido que nunca hay que negar esa parte, eso me enseñaron en mi casa. Yo creo que «Rojo» tiene larga vida, creo que los directores que hay ahora tienen buenas ideas, es una nueva generación, Gonzalo es un súper líder, yo lo encuentro un excelente líder, que nos representa y nos escucha, uno va a la oficina y le dice «pucha, quiero cantar», al menos yo lo molesté toda la generación pasada, pero él me atendió siempre que quise. No hay una lejanía hacia nosotros, él estaba en los ensayo, aporta muchísimo porque también es cantante, sabe mucho de música, entonces aportaba en los ensayos, muy presente y participativo, el equipo y familia «Rojo» es maravilloso.

Tal como hay amistades y familia, también se generan roces. ¿Cómo fue volver a trabajar con María Jimena Pereyra?
Fue una experiencia rara, no fue ajena porque nosotras cantamos esa canción por mucho tiempo y fuimos amigas por muchos años. Fue extraño, no fue malo, todo lo contrario, la música nos volvió a juntar y eso iba a pasar tarde o temprano. Evidentemente no somos las de antes, pero hay una cordialidad muy bonita, nos reímos, nos saludamos cordialmente, yo creo que es cosa de tiempo, quizás así logramos reconstruir esa amistad que teníamos antes, yo no tengo ningún problema, tengo las puertas abiertas para que eso sea así, el tiempo es curador, pone a la gente en su lugar y las trae de vuelta o las aleja definitvamente, y en este caso, la música y el programa que nos vio nacer nos reunió. Fueron varios factores muy bonitos, con el grupo de los inicios, con una canción que cantábamos en los inicios, la música tiene esa particularidad: que une, que junta, que une lo que no se puede juntar. Me encanta que «Rojo» haya sido partícipe de todo eso.

El público disfruta muchísimo verte cantar, ¿se vienen más sorpresas por ese lado, quizás con los pupilos?
La vez pasada fuimos cuatro coach justamente por eso, para tener más participación. Tenemos que tener claro que los protagonistas son los chicos, pero yo también pude hacer muchos musicales, canté con mis pupilos, di mi opinión, a veces no estuve de acuerdo con el jurado, lo dije, desde un respeto muy grande, por supuesto. Cuando habían errores lo decía, hay que decir las cosas como son, bajo mi experiencia, que yo no tengo la receta, mi receta ha sido sacarme la mierda en la música, yo trabajo desde muy chica y no he parado jamás. Esta carrera es de perseverancia, no es un regalo, no es magia, es garra, es lucha diaria, reinventarse día a día, yo estoy por lanzar una canción nueva en abril, si Dios quiere, con videoclip. Además, voy a personificar la vida de una importante cantante de Chile, estamos siempre reinventando cosas. Es un trabajo súper metódico ser artista, muy minucioso, hay que escuchar a la gente, la carrera real parte afuera, «Rojo» te da algo que pocos tienen, una vitrina maravillosa, exposición en un canal que no sólo ven en Chile, sino que en el resto del mundo. Yo no conocería ni la mitad de lo que conozco si no fuera por «Rojo», o me hubiera costado muchísimo más.

En tu generación, el «Clan Rojo» se componía de los primeros lugares de generaciones anteriores, ahora hay que ganárselo mediante esta modalidad de «Rojo en Vacaciones». ¿Qué opinas?
Me parece perfecto, las cabezas saben por qué hacen las cosas. Yo confío en mis jefes, si quieren elegir de esa forma por algo será. También le dan la labor al público, que también votan. Si se determinó así es por alguna razón.

Si tuvieras que elegir sólo a una persona para que esté si o sí en el Clan, ¿quién sería?
¡Juan Ángel (Mallorca) me encanta! Es un chico que yo aprendí a conocer en el programa, cuando entré en la segunda temporada, es súper trabajador. La Millaray (Mandiola) también me encanta, es una chica súper empeñosa, todos tienen lo suyo, yo los pondría a todos, una se encariña y no podría elegir, no podría decir uno o dos porque me encantan todos, todos tienen lo suyo, todos tienen un talento y un sello. Tengo entendido que ahora los ponen a hacer pruebas distintas, los cantantes bailan y los bailarines cantan. Nosotros hicimos de todo y me parece espectacular, a nosotros nos hacían cambiar la letra, nos daban un concepto y nos daban una pista, había que improvisar, y una no podía decir: ‘Ay, es que no’, eso es lo que les falta a los chicos de ahora. A veces los chicos me dicen «esta canción no me sale, no es mi estilo», y yo les decía «¡Hazlo!, da lo mejor que puedas y si te sale bien dirán que eres versátil». Hay que jugársela con todo lo que una tenga y lo que te están dando, ese es el conflicto que tuvimos como coach con ellos, que les decíamos «dale, no te quejes tanto, en tu lugar hay mil, si tú te quejas, puede entrar otro».