«Candy Candy» es un manga japonés que sigue las vivencias de una chica huérfana desde que sale del Hogar de Pony. La serie animada se hizo conocida en nuestro país por ser parte de «Piripao», de UCV Televisión. Sin embargo, es famosa en el mundo entero.
Aunque sus fans siguen llorando por su final y sueñan con un remake por parte de alguna de las plataformas digitales, un lío legal impide nuevas publicaciones. La escritora Kyoko Mizuki (Keiko Nagita) y la ilustradora Yumiko Igarashi exigieron la titularidad a mediado de los años 90 y la Corte Suprema de Japón lanzó su veredicto el 2001.
El tribunal falló que ambas autoras comparten los derechos de autor de «Candy Candy» de forma conjunta. Nagita es dueña de la historia y de sus tramas, mientras que Igarashi lo es de las ilustraciones y los diseños de los personajes. ¿La consecuencia? Para cualquier explotación comercial se requiere el consentimiento de ambas autoras, las que están peleadas a muerte.
El único material oficial que se logró publicar tras el fallo fue la novela «Candy Candy: La Historia Definitiva«, de Keiko Nagita, libro que no posee ningún dibujo del manga.
¿Se podría llegar a un acuerdo entre las partes?
Es extremadamente difícil que se llegue a un acuerdo entre la autora y la ilustradora de «Candy Candy», pues han pasado casi 25 años desde el fallo judicial, y nunca se ha logrado. Además, ambas autoras están en edad avanzada, y en caso de que alguna de ellas falleciera, los derechos pasarían a sus herederos, lo que complicaría la negociación.
Sin embargo, si gigantes del streaming global, como Netflix, Prime Video o HBO MAX, pudieran ofrecer una suma económica atractiva para ambas partes, podría obligarlas a negociar un acuerdo de explotación de derechos, sin que requiera que las involucradas interactúen.
El final de «Candy Candy» que aún genera debate
El desenlace de «Candy Candy» todavía tiene a sus fans en guerra. La protagonista se entera del secreto mejor guardado de la historia: El Príncipe de la Colina resultó ser Albert, quien en realidad era el tío abuelo William, lo que explicaría su enorme parecido con Anthony.
Candy regresa al Hogar de Pony y se reúne con todos sus cercanos. Sin embargo, a pesar de haber logrado desarrollarse como enfermera y convertirse en una gran mujer, no logra quedarse junto a Terry, su gran amor.
















